PLIEGO DE PRESCRIPCIONES TECNICAS GENERALES PARA OBRAS DE CARRETERAS Y PUENTES

 

(REDACCION VIGENTE DESDE LA ORDEN FOM/891/2004 (incluye CORRECCION DE ERRATAS) HASTA LA PUBLICACION DE LA ORDEN FOM/2523/2014)

550 PAVIMENTOS DE HORMIGON

(formato PDF)

550.1 DEFINICION

Se define como pavimento de hormig�n el constituido por un conjunto de losas de hormig�n en masa separadas por juntas transversales, o por una losa continua de hormig�n armado, en ambos casos eventualmente dotados de juntas longitudinales; el hormig�n se pone en obra con una consistencia tal, que requiere el empleo de vibradores internos para su compactaci�n y maquinaria espec�fica para su extensi�n y acabado superficial.

La ejecuci�n del pavimento de hormig�n incluye las siguientes operaciones:

550.2 MATERIALES

Lo dispuesto en este art�culo se entender� sin perjuicio de lo establecido en el Real Decreto 1630/1992 (modificado por el Real Decreto 1328/1995), por el que se dictan disposiciones para la libre circulaci�n de productos de construcci�n, en aplicaci�n de la Directiva 89/106/CEE, y en particular, en lo referente a los procedimientos especiales de reconocimiento se estar� a lo establecido en su art�culo 9.

Independientemente de lo anterior, se estar� adem�s en todo caso, a lo dispuesto en la legislaci�n vigente en materia ambiental, de seguridad y salud y de almacenamiento y transporte de productos de la construcci�n.

550.2.1 Cemento

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras deber� fijar el tipo y la clase resistente del cemento a emplear, la cual ser�, salvo justificaci�n en contrario, la 32,5 N. El cemento cumplir� las prescripciones del art�culo 202 de este Pliego y las adicionales que establezca el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares.

No se emplear�n cementos de aluminato de calcio, ni mezclas de cemento con adiciones que no hayan sido realizadas en f�brica.

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� el principio de fraguado, seg�n la UNE-EN 196-3, que, en todo caso, no podr� tener lugar antes de las dos horas (2h).

550.2.2 Agua

El agua deber� cumplir las prescripciones del art�culo 280 de este Pliego.

550.2.3 �rido

El �rido cumplir� las prescripciones del art�culo 610 de este Pliego y las prescripciones adicionales contenidas en este art�culo. Para las arenas que no cumplan con la especificaci�n del equivalente de arena, se exigir� que su valor de azul de metileno, seg�n la UNE-EN 933-9, deber� ser inferior a seis (6) para obras sometidas a clases generales de exposici�n I, IIa o IIb [definidas en la Instrucci�n de Hormig�n Estructural (EHE)] o bien inferior a tres (3) para el resto de los casos.

Los �ridos no ser�n susceptibles de ning�n tipo de meteorizaci�n o alteraci�n f�sica o qu�mica apreciable bajo las condiciones m�s desfavorables que, presumiblemente, puedan darse en el lugar de empleo. Tampoco podr�n dar origen, con el agua, a disoluciones que puedan causar da�os a estructuras u otras capas del firme, o contaminar el suelo o las corrientes de agua.

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras deber� fijar los ensayos para determinar la inalterabilidad del material. Si se considera conveniente, para caracterizar los componentes de los �ridos que puedan ser lixiviados y que puedan significar un riesgo potencial para el medioambiente o para los elementos de construcci�n situados en sus proximidades se emplear� la NLT-326.

550.2.3.1 �rido grueso

550.2.3.1.1 Definici�n de �rido grueso

Se define como �rido grueso a la parte del �rido total retenida en el tamiz 4 mm de la UNE-EN 933-2.

550.2.3.1.2 Caracter�sticas generales del �rido grueso

El tama�o m�ximo del �rido grueso no ser� superior a cuarenta mil�metros (40 mm). Se suministrar�, como m�nimo, en dos (2) fracciones granulom�tricas diferenciadas.

550.2.3.1.3 Calidad del �rido grueso

El coeficiente de Los �ngeles, seg�n la UNE-EN 1097-2, deber� ser inferior a treinta y cinco (35)

En los casos en los que la obtenci�n de la textura superficial se realice con denudaci�n qu�mica, seg�n las especificaciones del apartado 550.5.10.4, y se prevea adem�s una incrustaci�n de gravilla en la superficie del hormig�n fresco, combinada con la denudaci�n, el tama�o de la gravilla incrustada estar� comprendido entre cuatro y ocho mil�metros (4 y 8 mm), su coeficiente de Los �ngeles, seg�n la UNE-EN-1097-2 no ser� superior a veinte (20) y su coeficiente de pulimento acelerado, seg�n el anexo D de la UNE 146130, no ser� inferior a cincuenta cent�simas (0,50).

Si se denuda el hormig�n sin incrustaci�n de gravilla, el �rido grueso del hormig�n deber� tener tambi�n como m�nimo el coeficiente de pulimento acelerado prescrito en el p�rrafo anterior.

550.2.3.1.4 Forma del �rido grueso (�ndice de lajas)

El �ndice de lajas, seg�n la UNE-EN 933-3, deber� ser inferior a treinta y cinco (35).

550.2.3.2 �rido fino

550.2.3.2.1 Definici�n de �rido fino

Se define como �rido fino a la parte del �rido total cernida por el tamiz 4 mm de la UNE-EN 933-2.

550.2.3.2.2 Caracter�sticas generales del �rido fino

El �rido fino ser�, en general, una arena natural rodada. El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o en su defecto el Director de las Obras, podr� permitir que el �rido fino tenga una proporci�n determinada de arena de machaqueo.

La proporci�n de part�culas sil�ceas del �rido fino, seg�n la NLT-371, del hormig�n de la capa superior, o de todo el pavimento si �ste se construyera en una sola capa y sin denudado, no ser� inferior al treinta y cinco por ciento (35%), y procedente de un �rido grueso cuyo coeficiente de pulimento acelerado, seg�n el anexo D de la UNE 146130 en obras de pavimentaci�n para las categor�as de tr�fico pesado T00 a T1 sea superior a cincuenta cent�simas (0,50). En el resto de los casos la proporci�n de part�culas sil�ceas, seg�n la NLT-371, no ser� inferior al treinta por ciento (30%) y procedente de un �rido grueso cuyo coeficiente de pulimento acelerado no sea inferior a cuarenta y cinco cent�simas (0,45).

550.2.3.2.3 Limpieza del �rido fino

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� el valor del equivalente de arena del �rido fino, seg�n la UNE-EN 933-8. Dicho valor no ser� inferior a setenta y cinco (75), ni a ochenta (80) en zonas sometidas a heladas. 550.2.3.2.4 Granulometr�a del �rido fino.�La curva granulom�trica del �rido fino seg�n la UNE-EN 933-1 estar� comprendida dentro de los l�mites que se especifican en la tabla 550.1.

TABLA 550.1 Huso granulom�trico del �rido fino. Cernido ponderal acumulado (% en masa)

Abertura de los tamices UNE-EN 933-2 (mm)
4 2 1 0,500 0,250 0,125 0,063
81-100 58-85 39-68 21-46 7-22 1-8 0-4

 

Para las categor�as de tr�fico pesado T3 y T4, se podr� admitir un cernido ponderal acumulado de hasta un seis por ciento (6%) por el tamiz 0,063 mm de la UNE-EN 933-2 si el contenido de part�culas arcillosas, seg�n la UNE 7133, fuera inferior a siete decigramos (0,7 g).

Adoptada una curva granulom�trica dentro de los l�mites indicados, se admitir� respecto de su m�dulo de finura, seg�n la UNE-EN 933-1, una variaci�n m�xima del cinco por ciento (5%). A estos efectos, se define el m�dulo de finura como la suma de las diferencias ponderales acumuladas, expresadas en tanto por uno, por cada uno de los siete (7) tamices especificados en la tabla 550.1.

550.2.4 Aditivos

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� los aditivos que puedan utilizarse para obtener la trabajabilidad adecuada o mejorar las caracter�sticas de la mezcla. El Director de las Obras establecer� la necesidad de utilizar aditivos y su modo de empleo, de acuerdo con las condiciones de ejecuci�n, las caracter�sticas de la obra y las condiciones clim�ticas. En cualquier circunstancia, los aditivos utilizados deber�n cumplir las condiciones establecidas en la UNE-EN 934-2.

nicamente se autorizar� el uso de aquellos aditivos cuyas caracter�sticas, y especialmente su comportamiento y los efectos sobre la mezcla al emplearlos en las proporciones previstas, vengan garantizadas por el fabricante, siendo obligatorio realizar ensayos previos para comprobar dicho comportamiento.

550.2.5 Pasadores y barras de uni�n

Los pasadores estar�n constituidos por barras lisas de acero, de veinticinco mil�metros (25 mm) de di�metro y cincuenta cent�metros (50 cm) de longitud, que cumplir�n lo establecido en la UNE 36541. El acero ser� del tipo S-275-JR, definido en la UNE-EN 10025.

Los pasadores estar�n recubiertos en toda su longitud con un producto que evite su adherencia al hormig�n. Su superficie ser� lisa y no presentar� irregularidades ni rebabas, para lo que sus extremos se cortar�n con sierra y no con cizalla. En las juntas de dilataci�n, uno de sus extremos se proteger� con una caperuza de longitud comprendida entre cincuenta y cien mil�metros (50 a 100 mm), rellena de un material compresible que permita un desplazamiento horizontal igual o superior al del material de relleno de la propia junta. 

Las barras de uni�n ser�n corrugadas, de doce mil�metros (12 mm) de di�metro y ochenta cent�metros (80 cm) de longitud, y deber�n cumplir las exigencias del art�culo 240 de este Pliego.

550.2.6 Barras para pavimento continuo de hormig�n armado

Las barras para pavimento continuo de hormig�n armado, ser�n de acero B 500 S o B 500 SD y deber�n cumplir las exigencias del art�culo 240 de este Pliego.

Para barras longitudinales el di�metro nominal m�nimo ser� de veinte mil�metros (20 mm) en pavimentos con veintid�s cent�metros (22 cm) o m�s de espesor, y de diecis�is mil�metros (16 mm) para espesores inferiores a dicho valor. Las barras transversales ser�n de doce mil�metros (12 mm) en todos los casos. Cuando las barras se dispongan previamente al hormigonado, se dispondr� la correspondiente armadura transversal de montaje y las barras se unir�n por atado o puntos de soldadura de los solapes.

Cuando las barras se coloquen mediante el uso de extendedoras equipadas con trompetas, las uniones a tope se realizar�n por soldadura o dispositivos mec�nicos (manguitos) y los solapes por soldadura.

550.2.7 Membranas para separaci�n de la base o para curado del pavimento

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� las propiedades de las membranas para la separaci�n de la base o para curado del pavimento.

550.2.8 Productos film�genos de curado

Los productos film�genos de curado deber�n cumplir las prescripciones del art�culo 285 de este Pliego.

550.2.9 Materiales para juntas

550.2.9.1 Materiales de relleno en juntas de dilataci�n

Los materiales de relleno en juntas de dilataci�n deber�n cumplir las exigencias de la UNE 41107. Su espesor estar� comprendido entre quince y dieciocho mil�metros (15 a 18 mm).

550.2.9.2 Materiales para la formaci�n de juntas en fresco

Para las categor�as de tr�fico pesado T2 y T4, como materiales para la formaci�n de juntas en fresco se podr�n utilizar materiales r�gidos que no absorban agua o tiras de pl�stico con un espesor m�nimo de treinta y cinco cent�simas de mil�metro (0,35 mm). En cualquier caso, dichos materiales deber�n estar definidos en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, ser aprobados por el Director de las Obras.

550.2.9.3 Materiales para el sellado de juntas

El material utilizado para sellado de juntas vendr� definido en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, y deber� ser suficientemente resistente a los agentes exteriores y capaz de asegurar la estanqueidad de las juntas sin despegarse de los bordes de las losas. En cualquier caso estos materiales deber�n ser productos sancionados por la pr�ctica y aceptados por el Director de las Obras, quien podr� realizar todos los ensayos y comprobaciones que estime pertinentes para el buen resultado de la operaci�n y su posterior conservaci�n. Para las categor�as de tr�fico pesado T1 y T2 no se podr�n emplear productos que no garanticen sus propiedades iniciales al menos durante siete (7) a�os.

550.3 TIPO Y COMPOSICION DEL HORMIGON

La resistencia caracter�stica a flexotracci�n a veintiocho d�as (28 d), referida a probetas prism�ticas de secci�n cuadrada, de quince cent�metros (15 cm) de lado y sesenta cent�metros (60 cm) de longitud, fabricadas y conservadas en obra seg�n la UNE 83301, admiti�ndose su compactaci�n con mesa vibrante, ensayadas seg�n la UNE 83305, pertenecer� a uno de los tipos indicados en la tabla 550.2 y estar� especificada en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares.

La resistencia caracter�stica a flexotracci�n del hormig�n a veintiocho d�as (28 d) se define como el valor de la resistencia asociado a un nivel de confianza del noventa y cinco por ciento (95%).

TABLA 550.2 Resistencia caracter�stica m�nima a flexotracci�n a 28 d�as

TIPO DE HORMIG�N RESISTENCIA  (MPa) (*)
HF-4,5 4,5
HF-4,0 4,0
HF-3,5 3,5

 

(*) Si se emplean cementos para usos especiales (ESP), los valores, a veintiocho d�as (28 d), se podr�n disminuir en un quince por ciento (15%) si, mediante ensayos normales o acelerados, se comprueba que se cumplen a noventa d�as (90 d).

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras especificar� el ensayo para la determinaci�n de la consistencia del hormig�n, as� como los l�mites admisibles en sus resultados. Si se mide la consistencia seg�n la UNE 83313, el asiento deber� estar comprendido entre dos y seis cent�metros (2 y 6 cm).

La masa unitaria del total de part�culas cernidas por el tamiz 0,125 mm de la UNE-EN 933-2, incluyendo el cemento, no ser� mayor de cuatrocientos cincuenta kilogramos por metro c�bico (450 kg/m3) de hormig�n fresco.

La dosificaci�n de cemento no ser� inferior a trescientos kilogramos por metro c�bico (300 kg/m3) de hormig�n fresco y la relaci�n ponderal agua/cemento (a/c) no ser� superior a cuarenta y seis cent�simas (0,46).

La proporci�n de aire ocluido en el hormig�n fresco vertido en obra, seg�n la UNE 83315, no ser� superior al seis por ciento (6%) en volumen. En zonas sometidas a nevadas o heladas ser� obligatoria la utilizaci�n de un inclusor de aire. En este caso, la proporci�n de aire ocluido en el hormig�n fresco no ser� inferior al cuatro y medio por ciento (4,5%) en volumen.

550.4 EQUIPO NECESARIO PARA LA EJECUCION DE LAS OBRAS

Se estar�, en todo caso, a lo dispuesto en la legislaci�n vigente en materia ambiental, de seguridad y salud y de transporte en lo referente a los equipos empleados en la ejecuci�n de las obras.

550.4.1 Central de fabricaci�n

La capacidad m�nima de acopio de cemento corresponder� al consumo de una jornada y media (1,5) a rendimiento normal, salvo que la distancia al punto de aprovisionamiento fuera inferior a cien kil�metros (100 km), en cuyo caso el l�mite se podr� rebajar a una (1) jornada, previa autorizaci�n del Director de las Obras.

El hormig�n se fabricar� en centrales de mezcla discontinua, capaces de manejar, simult�neamente, el n�mero de fracciones del �rido que exija la f�rmula de trabajo adoptada. La producci�n horaria de la central de fabricaci�n deber� ser capaz de suministrar el hormig�n sin que la alimentaci�n de la pavimentadora se interrumpa y, en cualquier caso, no podr� ser inferior a la correspondiente a una velocidad de avance de la pavimentadora de sesenta metros por hora (60 m/h).

En pavimentos para carreteras con categor�as de tr�fico pesado T00 a T1, la central de fabricaci�n estar� dotada de un higr�metro dosificador de agua y de un sistema de registro y, en su caso, con visualizaci�n de la potencia absorbida por los motores de accionamiento de los mezcladores, y de las pesadas en los �ridos, cemento, agua y eventuales aditivos.

Las tolvas para �ridos deber�n tener paredes resistentes y estancas, bocas de anchura suficiente para que su alimentaci�n se efect�e correctamente, y estar�n provistas de dispositivos para evitar intercontaminaciones; su n�mero m�nimo ser� funci�n del n�mero de fracciones de �rido que exija la f�rmula de trabajo adoptada.

Para el cemento a granel se utilizar� una b�scula independiente de la utilizada para los �ridos. El mecanismo de carga estar� enclavado contra un eventual cierre antes de que la tolva de pesada estuviera adecuadamente cargada. El de descarga contra una eventual apertura antes de que la carga del cemento en la tolva de pesada hubiera finalizado, y de que la masa del cemento en ella difiriera en menos del uno por ciento (� 1%) de la especificada; adem�s estar� dise�ado de forma que permita la regulaci�n de la salida del cemento sobre los �ridos.

La dosificaci�n de los �ridos se podr� efectuar por pesadas acumuladas en una (1) sola tolva o individualmente con una (1) tolva de pesada independiente para cada fracci�n.

En el primer caso, las descargas de las tolvas de alimentaci�n y la descarga de la tolva de pesada estar�n enclavadas entre s�, de forma que:

Si se utilizasen tolvas de pesada independientes para cada fracci�n, todas ellas deber�n poder ser descargadas simult�neamente. La descarga de cada tolva de pesada deber� estar enclavada contra una eventual apertura antes de que la masa de �rido en ella difiera en menos de un dos por ciento (� 2%) de la especificada.

El enclavamiento no permitir� que se descargue parte alguna de la dosificaci�n, hasta que todas las tolvas de los �ridos y la del cemento estuvieran correctamente cargadas, dentro de los l�mites especificados. Una vez comenzada la descarga, quedar�n enclavados los dispositivos de dosificaci�n, de tal forma que no se pueda comenzar una nueva dosificaci�n hasta que las tolvas de pesada est�n vac�as, sus compuertas de descarga cerradas y los indicadores de masa de las balanzas a cero, con una tolerancia del tres por mil (� 0,3%) de su capacidad total.

Los dosificadores ponderales deber�n estar aislados de vibraciones y de movimientos de otros equipos de la central, de forma que, cuando �sta funcione, sus lecturas, despu�s de paradas las agujas, no difieran de la masa designada en m�s del uno por ciento (� 1%) para el cemento, uno y medio por ciento (� 1,5%) para cada fracci�n del �rido o uno por ciento (� 1%) para el total de las fracciones si la masa de �stas se determinase conjuntamente. Su precisi�n no deber� ser inferior al cinco por mil (� 0,5%) para los �ridos, ni al tres por mil (� 0,3%) para el cemento. El agua a�adida se medir� en masa o volumen, con una precisi�n no inferior al uno por ciento (� 1%) de la cantidad total requerida.

Una vez fijadas las proporciones de los componentes la �nica operaci�n manual que se podr� efectuar para dosificar los �ridos y el cemento de una amasada ser� la de accionamiento de interruptores o conmutadores. Los mandos del dosificador deber�n estar en un compartimento f�cilmente accesible, que pueda ser cerrado con llave cuando as� se requiera.

Si se prev� la incorporaci�n de aditivos a la mezcla, la central deber� poder dosificarlos con precisi�n suficiente, a juicio del Director de las Obras. Los aditivos en polvo se dosificar�n en masa y los aditivos en forma de l�quido o de pasta en masa o en volumen, con una precisi�n no inferior al tres por ciento (� 3%) de la cantidad especificada de producto.

El temporizador del amasado y el de la descarga del mezclador deber�n estar enclavados de tal forma que, durante el funcionamiento del mezclador, no se pueda producir la descarga hasta que haya transcurrido el tiempo de amasado previsto.

550.4.2 Elementos de transporte

El transporte del hormig�n fresco, desde la central de fabricaci�n hasta el equipo de extensi�n, se realizar� con camiones sin elementos de agitaci�n, de forma que se impida toda segregaci�n, exudaci�n, evaporaci�n de agua o intrusi�n de cuerpos extra�os en aqu�l. Su caja deber� ser lisa y estanca, y estar perfectamente limpia, para lo cual se deber� disponer de un equipo adecuado. Estos camiones deber�n siempre estar provistos de una lona o cobertor para proteger el hormig�n fresco durante su transporte evitando la excesiva evaporaci�n del agua o la intrusi�n de elementos extra�os.

Deber�n disponerse los equipos necesarios para la limpieza de los elementos de transporte antes de recibir una nueva carga de hormig�n.

La producci�n horaria del equipo de transporte deber� ser capaz de suministrar el hormig�n sin que la alimentaci�n de la pavimentadora se interrumpa a la velocidad de avance aprobada por el Director de las Obras, considerada como m�nimo de sesenta metros por hora (60 m/h).

550.4.3 Equipos de puesta en obra del hormig�n.

550.4.3.1 Pavimentadoras de encofrados deslizantes

El equipo de puesta en obra del hormig�n estar� integrado como m�nimo por las siguientes m�quinas:

La pavimentadora deber� estar equipada con un sistema de gu�a por cable, debiendo actuar los servomecanismos correctores apenas las desviaciones de la pavimentadora rebasen tres mil�metros (3 mm) en alzado, o diez mil�metros (10 mm) en planta.

La pavimentadora estar� dotada de encofrados m�viles de dimensiones, forma y resistencia suficientes para sostener el hormig�n lateralmente durante el tiempo necesario para obtener la secci�n transversal prevista, sin asiento del borde de la losa. Tendr� los dispositivos adecuados acoplados para mantener limpios los caminos de rodadura del conjunto de los equipos de extensi�n y terminaci�n.

La pavimentadora deber� poder compactar adecuadamente el hormig�n fresco en toda la anchura del pavimento, mediante vibraci�n interna aplicada por elementos cuya separaci�n estar� comprendida entre cuarenta y sesenta cent�metros (40 a 60 cm), medidos entre sus centros. La separaci�n entre el centro del vibrador extremo y la cara interna del encofrado correspondiente no exceder� de quince cent�metros (15 cm). La frecuencia de cada vibrador no ser� inferior a ochenta hertzios (80 Hz), y la amplitud ser� suficiente para ser perceptible en la superficie del hormig�n fresco a una distancia de treinta cent�metros (30 cm).

Los elementos vibratorios de las m�quinas no se deber�n apoyar sobre pavimentos terminados, y dejar�n de funcionar en el instante en que �stas se detengan.

La longitud de la maestra enrasadora de la pavimentadora deber� ser suficiente para que no se aprecien ondulaciones en la superficie del hormig�n extendido.

Si los pasadores o las barras de uni�n se insertan en el hormig�n fresco por vibraci�n, el equipo de inserci�n no requerir� que la pavimentadora se detenga y, para los pasadores, deber� estar dotado de un dispositivo que se�ale autom�ticamente su posici�n, a fin de garantizar que las juntas queden centradas en ellos con una tolerancia m�xima de cincuenta mil�metros (50 mm) respecto de la posici�n real.

Detr�s del equipo de inserci�n de los pasadores, o si el hormig�n se extiende en una �nica capa, la pavimentadora deber� ir provista de un frat�s mec�nico transversal oscilante, capaz de corregir todo tipo de irregularidades; as� mismo se arrastrar� una arpillera mojada que borre las huellas producidas por el frat�s. La arpillera consistir� en un pa�o de yute con un peso m�nimo de trescientos gramos por metro cuadrado (300 g/m2), que cubra toda la superficie de terminaci�n con una longitud de asiento al arrastrar m�nima de un metro y medio (1,5 m). Adem�s de mantenerse h�meda, se deber� cambiar o lavar peri�dicamente.

Para las categor�as de tr�fico pesado T2 a T4, si la junta longitudinal se ejecuta en fresco, la pavimentadora deber� ir provista de los dispositivos autom�ticos necesarios para dicha operaci�n.

En pavimentos de carreteras con categor�as de tr�fico pesado T00 a T2, la pavimentadora para el hormig�n extendido en una capa, o para la capa superior si se extiende en dos capas, estar� dotada de un frat�s mec�nico longitudinal oscilante. Antes de la ejecuci�n de la textura superficial, se arrastrar� una arpillera mojada y lastrada a toda la anchura de la pavimentaci�n, hasta borrar las huellas dejadas por el frat�s.

550.4.3.2 Equipos manuales de extensi�n del hormig�n

En �reas peque�as o reparaciones en las que se utilice hormig�n con superplastificantes (reductores de agua de alta actividad), el Director de las Obras podr� autorizar su extensi�n y compactaci�n por medios manuales. En este caso, para enrasar el hormig�n se utilizar� una regla vibrante ligera.

Si el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares admitiera el fratasado manual, o si el Director de las Obras lo autorizara, en aquellos lugares que, por su forma o por su ubicaci�n, no sea posible el empleo de m�quinas, la superficie del hormig�n se alisar� y nivelar� con fratases de longitud no inferior a cuatro metros (4 m) y una anchura no inferior a diez cent�metros (10 cm), rigidizados con costillas y dotados de un mango suficientemente largo para ser manejados desde zonas adyacentes a la de extensi�n.

En carreteras con categor�as de tr�fico pesado T3 y T4, el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, podr� admitir el fratasado manual.

550.4.4 Sierras

Las sierras para la ejecuci�n de juntas en el hormig�n endurecido deber�n tener una potencia m�nima de dieciocho caballos (18 CV) y su n�mero deber� ser suficiente para seguir el ritmo de hormigonado sin retrasarse, debiendo haber siempre al menos una (1) de reserva. El n�mero necesario de sierras se determinar� mediante ensayos de velocidad de corte del hormig�n en el tramo de prueba. El tipo de disco deber� ser aprobado por el Director de las Obras.

Las sierras para juntas longitudinales deber�n estar dotadas de una gu�a de referencia para asegurar que la distancia a los bordes del pavimento se mantiene constante.

550.4.5 Distribuidor del producto film�geno de curado

Los pulverizadores deber�n asegurar un reparto continuo y uniforme en toda la anchura de la losa y en sus costados descubiertos, e ir provistos de dispositivos que proporcionen una adecuada protecci�n del producto pulverizado contra el viento y de otro mec�nico en el tanque de almacenamiento del producto, que lo mantendr� en continua agitaci�n durante su aplicaci�n.

En zonas peque�as, irregulares o inaccesibles a dispositivos mec�nicos, el Director de las Obras podr� autorizar el empleo de pulverizadores manuales.

550.5 EJECUCION DE LAS OBRAS

550.5.1 Estudio y obtenci�n de la f�rmula de trabajo

La producci�n del hormig�n no se podr� iniciar en tanto que el Director de las Obras no haya aprobado la correspondiente f�rmula de trabajo, estudiada en el laboratorio y verificada en la central de fabricaci�n y en el tramo de prueba, la cual deber� se�alar, como m�nimo:

Ser� preceptiva la realizaci�n de ensayos de resistencia a flexotracci�n para cada f�rmula de trabajo, con objeto de comprobar que los materiales y medios disponibles en obra permiten obtener un hormig�n con las caracter�sticas exigidas. Los ensayos de resistencia se llevar�n a cabo sobre probetas procedentes de seis (6) amasadas diferentes, confeccionando dos (2) series de dos (2) probetas por amasada, seg�n la UNE 83301, admiti�ndose para ello el empleo de una mesa vibrante. Dichas probetas se conservar�n en las condiciones previstas en la citada norma, para ensayar a flexotracci�n, seg�n la UNE 83305, una (1) serie de cada una de las amasadas a siete d�as (7 d) y la otra a veintiocho d�as (28 d).

La resistencia de cada amasada a una cierta edad se determinar� como media de las probetas confeccionadas con hormig�n de dicha amasada y ensayadas a dicha edad. La resistencia caracter�stica a una cierta edad se estimar� como el noventa y seis por ciento (96%) de la m�nima resistencia obtenida a dicha edad, en cualquier amasada.

Si la resistencia caracter�stica a siete d�as (7 d) resultara superior al ochenta por ciento (80%) de la especificada a veintiocho d�as (28 d), y no se hubieran obtenido resultados del contenido de aire ocluido y de la consistencia fuera de los l�mites establecidos, se podr� proceder a la realizaci�n de un tramo de prueba con ese hormig�n. En caso contrario, se deber� esperar a los veintiocho d�as (28 d) y, se introducir�n los ajustes necesarios en la dosificaci�n, y se repetir�n los ensayos de resistencia.

Si la marcha de las obras lo aconsejase, el Director de las mismas podr� exigir la correcci�n de la f�rmula de trabajo, que se justificar� mediante los ensayos oportunos. En todo caso, se estudiar� y aprobar� una nueva f�rmula siempre que var�e la procedencia de alguno de los componentes, o si, durante la producci�n, se rebasasen las tolerancias establecidas en este art�culo.

550.5.2 Preparaci�n de la superficie de asiento

Se comprobar� la regularidad superficial y el estado de la superficie sobre la que vaya a extenderse el hormig�n. El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto el Director de las Obras deber� indicar las medidas necesarias para obtener dicha regularidad superficial y en su caso como subsanar las deficiencias.

Antes de la puesta en obra del hormig�n, si la superficie de apoyo fuera de hormig�n magro, se colocar� una l�mina de material pl�stico como separaci�n entre ambas capas.

Las l�minas de pl�stico se colocar�n con solapes no inferiores a quince cent�metros (15 cm). El solape tendr� en cuenta la pendiente longitudinal y transversal, para asegurar la impermeabilidad.

Se prohibir� circular sobre la superficie preparada, salvo al personal y equipos que sean imprescindibles para la ejecuci�n del pavimento. En este caso, se tomar�n todas las precauciones que exigiera el Director de las Obras, cuya autorizaci�n ser� preceptiva.

En �poca seca y calurosa, y siempre que sea previsible una p�rdida de humedad del hormig�n, el Director de las Obras podr� exigir que la superficie de apoyo se riegue ligeramente con agua, inmediatamente antes de la extensi�n, de forma que �sta quede h�meda pero no encharcada, elimin�ndose las acumulaciones que hubieran podido formarse.

550.5.3 Fabricaci�n del hormig�n

550.5.3.1 Acopio de �ridos

Los �ridos se producir�n o suministrar�n en fracciones granulom�tricas diferenciadas, que se acopiar�n y manejar�n por separado hasta su introducci�n en las tolvas de �ridos. Cada fracci�n ser� suficientemente homog�nea y se deber� poder acopiar y manejar sin peligro de segregaci�n, observando las precauciones que se detallan a continuaci�n.

El n�mero de fracciones no podr� ser inferior a tres (3). El Director de las Obras podr� exigir un mayor n�mero de fracciones, si lo estimara necesario para mantener la composici�n y caracter�sticas del hormig�n.

Cada fracci�n del �rido se acopiar� separada de las dem�s para evitar que se produzcan contaminaciones entre ellas. Si los acopios se fueran a disponer sobre el terreno natural, se drenar� la plataforma y no se utilizar�n los quince cent�metros (15 cm) inferiores de los mismos, a no ser que se pavimente la zona de acopio. Los acopios se construir�n por capas de espesor no superior a un metro y medio (1,5 m), y no por montones c�nicos. Las cargas del material se colocar�n adyacentes, tomando las medidas oportunas para evitar su segregaci�n.

Cuando se detecten anomal�as en el suministro de los �ridos, se acopiar�n por separado hasta confirmar su aceptaci�n; esta misma medida se aplicar� cuando se autorice el cambio de procedencia de un �rido. No se emplear�n m�todos de transporte desde los acopios a las tolvas de la central que pudieran causar segregaci�n, degradaci�n o mezcla de fracciones de distintos tama�os.

El volumen m�nimo de acopios antes de iniciar la producci�n de la mezcla no deber� ser inferior al cincuenta por ciento (50%) en carreteras con categor�a de tr�fico pesado T00 a T2.

550.5.3.2 Suministro y acopio de cemento

El cemento se suministrar� y acopiar� de acuerdo con el art�culo 202 de este Pliego. La masa m�nima de cemento acopiado en todo momento no deber� ser inferior a la necesaria para la fabricaci�n del hormig�n durante una jornada y media (1,5) a rendimiento normal. El Director de las Obras podr� autorizar la reducci�n de este l�mite a una (1) jornada, si la distancia entre la central de hormigonado y la f�brica de cemento fuera inferior a cien kil�metros (100 km).

550.5.3.3 Acopio de aditivos

Los aditivos se proteger�n convenientemente de la intemperie y de toda contaminaci�n; los sacos de productos en polvo se almacenar�n en sitio ventilado y defendido, tanto de la intemperie como de la humedad del suelo y de las paredes. Los aditivos suministrados en forma l�quida, y los pulverulentos diluidos en agua, se almacenar�n en dep�sitos estancos y protegidos de las heladas, equipados de elementos agitadores para mantener los s�lidos en suspensi�n.

550.5.3.4 Amasado del hormig�n

La carga de cada una de las tolvas de �ridos se realizar� de forma que el contenido est� siempre comprendido entre el cincuenta y el cien por ciento (50 a 100%) de su capacidad, sin rebosar. En las operaciones de carga se tomar�n las precauciones necesarias para evitar segregaciones o contaminaciones. La alimentaci�n del �rido fino, aun cuando �sta fuera de un (1) �nico tipo y granulometr�a, se efectuar� dividiendo la carga entre dos (2) tolvas.

El amasado se realizar� mediante dispositivos capaces de asegurar la completa homogeneizaci�n de todos los componentes. La cantidad de agua a�adida a la mezcla ser� la necesaria para alcanzar la relaci�n agua/cemento fijada por la f�rmula de trabajo; para ello, se tendr� en cuenta el agua aportada por la humedad de los �ridos, especialmente del �rido fino.

Los aditivos en forma l�quida o en pasta se a�adir�n al agua de amasado, mientras que los aditivos en polvo se deber�n introducir en el mezclador junto con el cemento o los �ridos.

A la descarga del mezclador todo el �rido deber� estar uniformemente distribuido en el hormig�n fresco, y todas sus part�culas total y homog�neamente cubiertas de pasta de cemento. Los tiempos de mezcla y amasado necesarios para lograr una mezcla homog�nea y uniforme, sin segregaci�n, as� como la temperatura m�xima del hormig�n al salir del mezclador ser�n fijados durante la realizaci�n del tramo de prueba especificado en el apartado 550.6. Si se utilizase hielo para enfriar el hormig�n, la descarga no comenzar� hasta que se hubiera fundido en su totalidad, y se tendr� en cuenta para la relaci�n agua/cemento (a/c).

Antes de volver a cargar el mezclador, se vaciar� totalmente su contenido. Si hubiera estado parado m�s de treinta minutos (30 min), se limpiar� perfectamente antes de volver a verter materiales en �l. De la misma manera se proceder�, antes de comenzar la fabricaci�n de hormig�n con un nuevo tipo de cemento. El Director de las Obras podr� autorizar el empleo de hormig�n preparado y su transporte en camiones-hormigonera exclusivamente para arcenes y superficies de pavimentaci�n muy reducidas.

550.5.4 Transporte del hormig�n

El transporte del hormig�n fresco desde la central de fabricaci�n hasta su puesta en obra se realizar� tan r�pidamente como sea posible. No se mezclar�n masas frescas fabricadas con distintos tipos de cemento. El hormig�n transportado en veh�culo abierto se proteger� con cobertores contra la lluvia o la desecaci�n.

La m�xima ca�da libre vertical del hormig�n fresco en cualquier punto de su recorrido no exceder� de un metro y medio (1,5 m) y, si la descarga se hiciera al suelo, se procurar� que se realice lo m�s cerca posible de su ubicaci�n definitiva, reduciendo al m�nimo posteriores manipulaciones.

550.5.5 Elementos de gu�a y acondicionamiento de los caminos de rodadura para pavimentadoras de encofrados deslizantes

La distancia entre piquetes que sostengan el cable de guiado de las pavimentadoras de encofrados deslizantes no podr� ser superior a diez metros (10 m); dicha distancia se reducir� a cinco metros (5 m) en curvas de radio inferior a quinientos metros (500 m) y en acuerdos verticales de par�metro inferior a dos mil metros (2.000 m). Se tensar� el cable de forma que su flecha entre dos piquetes consecutivos no sea superior a un mil�metro (1 mm).

Donde se hormigone una franja junto a otra existente, se podr� usar �sta como gu�a de las m�quinas. En este caso, deber� haber alcanzado una edad m�nima de tres d�as (3 d) y se proteger� la superficie de la acci�n de las orugas interponiendo bandas de goma, chapas met�licas u otros materiales adecuados, a una distancia conveniente del borde. Si se observan da�os estructurales o superficiales en los caminos de rodadura,  se suspender� el hormigonado, reanud�ndolo cuando aqu�l hubiera adquirido la resistencia necesaria, o adoptando precauciones suficientes para que no se vuelvan a producir da�os.

Los caminos de rodadura de las orugas estar�n suficientemente compactados para permitir su paso sin deformaciones, y se mantendr�n limpios. No deber�n presentar irregularidades superiores a quince mil�metros (15 mm).

550.5.6 Colocaci�n de los elementos de las juntas

Los elementos de las juntas se atendr�n a los Planos y al Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares.

Los pasadores se colocar�n paralelos entre s� y al eje de la calzada. La m�xima desviaci�n, tanto en planta como en alzado, de la posici�n del eje de un pasador respecto a la te�rica ser� de veinte mil�metros (20 mm). La m�xima desviaci�n angular respecto a la direcci�n te�rica del eje de cada pasador, medida por la posici�n de sus extremos, ser� de diez mil�metros (10 mm) si se insertan por vibraci�n, o de cinco mil�metros (5 mm), medidos antes del vertido del hormig�n, si se colocan previamente al mismo.

Si los pasadores no se insertan por vibraci�n en el hormig�n fresco, se dispondr�n sobre una cuna de varillas met�licas, suficientemente s�lidas y con uniones soldadas, que se fijar� firmemente a la superficie de apoyo. La rigidez de la cuna en su posici�n definitiva ser� tal, que al aplicar a un extremo de cualquier pasador una fuerza de ciento veinte newtons (120 N) en direcci�n horizontal o vertical, el desplazamiento del extremo del pasador no ser� superior a un cinco por mil (0,5%) de su longitud.

Las barras de uni�n deber�n quedar colocadas en el tercio (1/3) central del espesor de la losa.

550.5.7 Puesta en obra del hormig�n

La puesta en obra del hormig�n se realizar� con pavimentadoras de encofrados deslizantes. La descarga y la extensi�n previa del hormig�n en toda la anchura de pavimentaci�n se realizar�n de modo suficientemente uniforme para no desequilibrar el avance de la pavimentadora; esta precauci�n se deber� extremar al hormigonar en rampa.

Se cuidar� que delante de la maestra enrasadora se mantenga en todo momento, y en toda la anchura de pavimentaci�n, un volumen suficiente de hormig�n fresco en forma de cord�n de unos diez cent�metros (10 cm) como m�ximo de altura; delante de los fratases de acabado se mantendr� un cord�n continuo de mortero fresco, de la menor altura posible.

Donde la calzada tuviera dos (2) o m�s carriles en el mismo sentido de circulaci�n, se hormigonar�n al menos dos (2) carriles al mismo tiempo, salvo indicaci�n expresa en contrario, del Director de las Obras.

Se dispondr�n pasarelas m�viles con objeto de facilitar la circulaci�n del personal y evitar da�os al hormig�n fresco, y los tajos de hormigonado deber�n tener todos sus accesos bien se�alizados y acondicionados para proteger el pavimento reci�n construido.

Donde el Director de las Obras autorizase la extensi�n y compactaci�n del hormig�n por medios manuales, se mantendr� siempre un volumen suficiente de hormig�n delante de la regla vibrante, y se continuar� compactando hasta que se haya conseguido la forma prevista y el mortero refluya ligeramente a la superficie.

550.5.8 Colocaci�n de armaduras en pavimento continuo de hormig�n armado

Las armaduras se dispondr�n en las zonas y en la forma que se indiquen en los Planos, paralelas a la superficie del pavimento, limpias de �xido no adherente, aceites, grasas y otras materias que puedan afectar la adherencia del acero con el hormig�n. Si fuera preciso, se sujetar�n para impedir todo movimiento durante el hormigonado. Cuando se dispongan sobre cunas o soportes, estos deber�n soportar una fuerza puntual de dos y medio kilonewtons (2,5 kN) sin deformaci�n visible.

La tolerancia m�xima en el espaciamiento entre armaduras longitudinales ser� de dos cent�metros (2 cm).

Si se disponen armaduras transversales, �stas se colocar�n por debajo de las longitudinales. El recubrimiento de las armaduras longitudinales no ser� inferior a cinco cent�metros (5 cm), ni superior a siete cent�metros (7 cm).

Si no se uniesen mediante soldadura a tope, las armaduras longitudinales se solapar�n en una longitud m�nima de treinta (30) di�metros. El n�mero de solapes en cualquier secci�n transversal no exceder� del veinte por ciento (20%) del total de armaduras longitudinales contenidas en dicha secci�n.

Las armaduras se interrumpir�n diez cent�metros (10 cm) a cada lado de las juntas de dilataci�n.

550.5.9 Ejecuci�n de juntas en fresco

En la junta longitudinal de hormigonado entre una franja y otra ya construida, antes de hormigonar aqu�lla se aplicar� al canto de �sta un producto que evite la adherencia del hormig�n nuevo al antiguo. Se prestar� la mayor atenci�n y cuidado a que el hormig�n que se coloque a lo largo de esta junta sea homog�neo y quede perfectamente compactado. Si se observan desperfectos en el borde construido, se corregir�n antes de aplicar el producto antiadherente.

Las juntas transversales de hormigonado en pavimentos de hormig�n en masa, ir�n siempre provistas de pasadores, y se dispondr�n al final de la jornada, o donde se hubiera producido por cualquier causa una interrupci�n en el hormigonado que hiciera temer un comienzo de fraguado, seg�n el apartado 550.8.1. Siempre que sea posible se har�n coincidir estas juntas con una de contracci�n o de dilataci�n, modificando si fuera preciso la situaci�n de aqu�llas; de no ser as�, se dispondr�n a m�s de un metro y medio (1,5 m) de distancia de la junta m�s pr�xima.

En pavimentos de hormig�n armado continuo se evitar� la formaci�n de juntas transversales de hormigonado, empleando un retardador de fraguado. En caso contrario se duplicar� la armadura longitudinal hasta una distancia de un metro (1 m) a cada lado de la junta.

Las juntas longitudinales se podr�n realizar mediante la inserci�n en el hormig�n fresco de una tira continua de material pl�stico o de otro tipo aprobado por el Director de las Obras. Se permitir�n empalmes en dicha tira siempre que se mantenga la continuidad del material de la junta. Despu�s de su colocaci�n, el eje vertical de la tira formar� un �ngulo m�nimo de ochenta grados sexagesimales (80o) con la superficie del pavimento. La parte superior de la tira no podr� quedar por encima de la superficie del pavimento, ni a m�s de cinco mil�metros (5 mm) por debajo de ella.

550.5.10 Terminaci�n

550.5.10.1 Generalidades

Se prohibir� el riego con agua o la extensi�n de mortero sobre la superficie del hormig�n fresco para facilitar su acabado. Donde fuera necesario aportar material para corregir una zona baja, se emplear� hormig�n a�n no extendido. En todo caso, se eliminar� la lechada de la superficie del hormig�n fresco.

550.5.10.2 Terminaci�n con pavimentadoras de encofrados deslizantes

La superficie del pavimento no deber� ser retocada, salvo en zonas aisladas, comprobadas con reglas de longitud no inferior a cuatro metros (4 m). En este caso el Director de las Obras podr� autorizar un fratasado manual, en la forma indicada en el apartado 550.4.3.2.

550.5.10.3 Terminaci�n de los bordes

Terminadas las operaciones de fratasado descritas en el apartado anterior, y mientras el hormig�n est� todav�a fresco, se redondear�n cuidadosamente los bordes de las losas con una llana curva de doce mil�metros (12 mm) de radio.

550.5.10.4 Textura superficial.

Adem�s de lo especificado en el apartado 550.4.3.1 referente a frat�s y arpillera, una vez acabado el pavimento y antes de que comience a fraguar el hormig�n, se dar� a su superficie una textura homog�nea, seg�n determine el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras. Dicha textura podr� consistir en un estriado o ranurado, longitudinal en la calzada y longitudinal o transversal en los arcenes.

La textura superficial por estriado se obtendr� por la aplicaci�n manual o mec�nica de un cepillo con p�as de pl�stico, alambre, u otro material aprobado por el Director de las Obras, que produzca estr�as sensiblemente paralelas o perpendiculares al eje de la calzada, seg�n se trate de una textura longitudinal o transversal.

La textura superficial por ranurado se obtendr� mediante un peine con varillas de pl�stico, acero, u otro material o dispositivo aprobado por el Director de las Obras, que produzca ranuras relativamente paralelas entre s�.

Para las carreteras con categor�a de tr�fico pesado T00 a T1, el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares podr� prever, o el Director de las Obras autorizar, la sustituci�n de las texturas por estriado o ranurado por una denudaci�n qu�mica de la superficie del hormig�n fresco, obtenida mediante la aplicaci�n de un retardador de fraguado y la posterior eliminaci�n por barrido con agua del mortero no fraguado. Tambi�n podr� prever la incrustaci�n de gravilla en la superficie del hormig�n fresco combinada con la denudaci�n. En ese caso la gravilla deber� cumplir lo especificado en el apartado 550.2.3.1.3 y, salvo justificaci�n en contrario, la dotaci�n ser� de cinco kilogramos por metro cuadrado (5 kg/m2).

La aplicaci�n del retardador de fraguado tendr� lugar antes de transcurridos quince minutos (15 min) de la puesta en obra, extendiendo a continuaci�n una membrana impermeable, que se mantendr� hasta la eliminaci�n del mortero. Esta operaci�n se realizar� antes de transcurridas veinticuatro horas (24 h), salvo que el fraguado insuficiente del hormig�n requiera alargar este per�odo.

550.5.11 Numeraci�n y marcado de las losas

Una vez dada la textura al pavimento, las losas exteriores de la calzada se numerar�n con tres (3) d�gitos, aplicando una plantilla al hormig�n fresco. El marcado tendr� una profundidad m�nima de cinco mil�metros (5 mm), con cifras de diez cent�metros (10 cm) de altura y a una distancia de treinta cent�metros (30 cm) del borde o junta longitudinal y de la junta transversal. Cuando se emplee el denudado, se tomar�n medidas para evitar este en las zonas de marcado.

Se numerar� al menos una (1) losa de cada dos (2), en sentido de avance de la pavimentadora, volviendo a comenzarse la numeraci�n en cada hito kilom�trico.

Se marcar� el d�a de hormigonado en la primera losa ejecutada ese d�a. En los pavimentos continuos de hormig�n armado, se marcar� el d�a en los dos extremos de la losa.

550.5.12 Protecci�n y curado del hormig�n fresco

550.5.12.1 Generalidades

Durante el primer per�odo de endurecimiento, se proteger� el hormig�n fresco contra el lavado por lluvia, contra la desecaci�n r�pida, especialmente en condiciones de baja humedad relativa del aire, fuerte insolaci�n o viento y contra enfriamientos bruscos o congelaci�n.

Si el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, lo exige, se colocar� una tienda sobre las m�quinas de puesta en obra o un tren de tejadillos bajos de color claro, cerrados y m�viles, que cubran una longitud de pavimento igual, al menos, a cincuenta metros (50 m). Alternativamente, el Director de las Obras podr� autorizar la utilizaci�n de una l�mina de pl�stico o un producto de curado resistente a la lluvia.

El hormig�n se curar� con un producto film�geno durante el plazo que fije el Director de las Obras, salvo que �ste autorice el empleo de otro sistema. Deber�n someterse a curado todas las superficies expuestas de la losa, incluidos sus bordes, apenas queden libres.

Durante un per�odo que, salvo autorizaci�n expresa del Director de las Obras, no ser� inferior a tres d�as (3 d) a partir de la puesta en obra del hormig�n, estar� prohibido todo tipo de circulaci�n sobre el pavimento reci�n ejecutado, con excepci�n de la imprescindible para aserrar juntas y comprobar la regularidad superficial.

550.5.12.2 Curado con productos film�genos

Si para el curado se utilizasen productos film�genos, se aplicar�n apenas hubieran concluido las operaciones de acabado y no quedase agua libre en la superficie del pavimento.

El producto de curado ser� aplicado, en toda la superficie del pavimento, por medios mec�nicos que aseguren una pulverizaci�n del producto en un roc�o fino, de forma continua y uniforme, con la dotaci�n aprobada por el Director de las Obras, que no podr� ser inferior a doscientos cincuenta gramos por metro cuadrado (250 g/m2).

Se volver� a aplicar producto de curado sobre los labios de las juntas reci�n serradas y sobre las zonas mal cubiertas o donde, por cualquier circunstancia, la pel�cula formada se haya estropeado durante el per�odo de curado.

En condiciones ambientales adversas de baja humedad relativa, altas temperaturas, fuertes vientos o lluvia, el Director de las Obras podr� exigir que el producto de curado se aplique antes y con mayor dotaci�n.

550.5.12.3 Curado por humedad

En las categor�as de tr�fico pesado T3 y T4 el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o el Director de las Obras podr� autorizar el curado de la superficie por humedad, en cuyo caso, se cubrir� con arpilleras, esterillas u otros materiales an�logos de alto poder de retenci�n de humedad, que se mantendr�n saturados durante el per�odo de curado, apenas el hormig�n hubiera alcanzado una resistencia suficiente para no perjudicar a la textura superficial. Dichos materiales no deber�n estar impregnados ni contaminados por sustancias perjudiciales para el hormig�n, o que pudieran te�ir o ensuciar su superficie.

Mientras que la superficie del hormig�n no se cubra con los materiales previstos, se mantendr� h�meda adoptando las precauciones necesarias para que en ninguna circunstancia se deteriore el acabado superficial del hormig�n.

550.5.12.4 Protecci�n t�rmica

Durante el per�odo de curado, el hormig�n deber� protegerse contra la acci�n de la helada o de un enfriamiento r�pido. En el caso de que se tema una posible helada, se proteger� con una membrana de pl�stico lastrada contra el viento y aprobada por el Director de las Obras, hasta el d�a siguiente a su puesta en obra.

Si fuera probable el enfriamiento brusco de un hormig�n sometido a elevadas temperaturas diurnas, como en caso de lluvia despu�s de un soleamiento intenso o de un descenso de la temperatura ambiente en m�s de quince grados Celsius (15� C) entre el d�a y la noche, se deber� proteger el pavimento en la forma indicada en el p�rrafo anterior, o se anticipar� el aserrado de las juntas, tanto transversales como longitudinales, para evitar la fisuraci�n del pavimento.

550.5.13 Ejecuci�n de juntas serradas

En juntas transversales, el hormig�n endurecido se serrar� de forma y en instante tales, que el borde de la ranura sea limpio y no se hayan producido anteriormente grietas de retracci�n en su superficie. En todo caso el serrado tendr� lugar antes de transcurridas veinticuatro horas (24 h) desde la puesta en obra.

Las juntas longitudinales se podr�n serrar en cualquier momento despu�s de transcurridas veinticuatro horas (24 h), y antes de las setenta y dos horas (72 h) desde la terminaci�n del pavimento, siempre que se asegure que no habr� circulaci�n alguna, ni siquiera la de obra, hasta que se haya hecho esta operaci�n. No obstante, cuando se espere un descenso de la temperatura ambiente de m�s de quince grados Celsius (15� C) entre el d�a y la noche, las juntas longitudinales se serrar�n al mismo tiempo que las transversales.

Si el sellado de las juntas lo requiere, y con la aprobaci�n del Director de las Obras, el serrado se podr� realizar en dos (2) fases: la primera hasta la profundidad definida en los Planos, y practicando, en la segunda, un ensanche en la parte superior de la ranura para poder introducir el producto de sellado.

Si a causa de un serrado prematuro se astillaran los labios de las juntas, se reparar�n con un mortero de resina epoxi aprobado por el Director de las Obras.

Hasta el sellado de las juntas, o hasta la apertura del pavimento a la circulaci�n si no se fueran a sellar, aqu�llas se obturar�n provisionalmente con cordeles u otros elementos similares, de forma que se evite la introducci�n de cuerpos extra�os en ellas.

550.5.14 Sellado de las juntas

Terminado el per�odo de curado del hormig�n y si est� previsto el sellado de las juntas, se limpiar�n en�rgica y cuidadosamente el fondo y los labios de la ranura, utilizando para ello un cepillo giratorio de p�as met�licas, discos de diamante u otro procedimiento que no produzca da�os en la junta, y dando una pasada final con aire comprimido. Finalizada esta operaci�n, se imprimar�n los labios con un producto adecuado, si el tipo de material de sellado lo requiere.

Posteriormente se colocar� el material de sellado previsto en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares.

Se cuidar� especialmente la limpieza de la operaci�n, y se recoger� cualquier sobrante de material. El material de sellado deber� quedar conforme a los Planos.

550.6 TRAMO DE PRUEBA

Adoptada una f�rmula de trabajo, seg�n el apartado 550.5.1, se proceder� a la realizaci�n de un tramo de prueba con el mismo equipo, velocidad de hormigonado y espesor que se vayan a utilizar en la obra.

La longitud del tramo de prueba definida en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares deber� ser, como m�nimo, de doscientos metros (200 m). El Director de las Obras determinar� si fuera aceptable su realizaci�n como parte integrante de la obra de construcci�n.

En el tramo de prueba se comprobar� que:

Si la ejecuci�n no fuese satisfactoria, se proceder� a la realizaci�n de sucesivos tramos de prueba, introduciendo las oportunas variaciones en los equipos o m�todos de puesta en obra. No se podr� proceder a la construcci�n del pavimento en tanto que un tramo de prueba no haya sido aprobado por el Director de las Obras.

El curado del tramo de prueba se prolongar� durante el per�odo prescrito en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, y a los cincuenta y cuatro d�as (54 d) de su puesta en obra, se extraer�n de �l seis (6) testigos cil�ndricos, seg�n la UNE 83302, situados en emplazamientos aleatorios que disten entre s� un m�nimo de siete metros (7 m) en sentido longitudinal, y separados m�s de cincuenta cent�metros (50 cm) de cualquier junta o borde. Estos testigos se ensayar�n a tracci�n indirecta, seg�n la UNE 83306, a cincuenta y seis d�as (56 d), despu�s de haber sido conservados durante las cuarenta y ocho horas (48 h) anteriores al ensayo en las condiciones previstas en la UNE 83302. El valor medio de los resultados de estos ensayos servir� de base para su comparaci�n con los resultados de los ensayos de informaci�n, a los que se refiere el apartado 550.10.1.2.

550.7 ESPECIFICACIONES DE LA UNIDAD TERMINADA

550.7.1 Resistencia

La resistencia caracter�stica a flexotracci�n a veintiocho d�as (28 d) cumplir� lo indicado en el apartado 550.3.

550.7.2 Alineaci�n, rasante, espesor y anchura

Las desviaciones en planta respecto a la alineaci�n te�rica, no deber�n ser superiores a tres cent�metros (3 cm), y la superficie de la capa deber� tener las pendientes indicadas en los planos.

La rasante de la superficie acabada no deber� quedar por debajo de la te�rica, en m�s de diez mil�metros (10 mm), ni rebasar a �sta en ning�n punto. El espesor del pavimento no podr� ser inferior, en ning�n punto, al previsto en los Planos de secciones tipo. En todos los perfiles se comprobar� la anchura del pavimento, que en ning�n caso podr� ser inferior a la te�rica deducida de la secci�n tipo de los Planos.

550.7.3 Regularidad superficial

El �ndice de Regularidad Internacional (IRI), seg�n la NLT-330, no superar� los valores indicados en la tabla 550.3.

TABLA 550.3 �ndice de regularidad internacional (IRI) (dm/hm)

PORCENTAJE DE HECT�METROS TIPO DE V�A
CALZADAS DE AUTOPISTAS Y AUTOV�AS RESTO DE V�AS
50 < 1,5 < 1,5
80 < 1,8 < 2,0
100 < 2,0 < 2,5

 

550.7.4 Textura superficial

La superficie de la capa deber� presentar una textura uniforme y exenta de segregaciones.

La profundidad de la textura superficial, determinada por el m�todo del c�rculo de arena, seg�n la NLT-335, deber� estar comprendida entre sesenta cent�simas de mil�metro (0,60 mm) y noventa cent�simas de mil�metro (0,9 mm).

550.7.5 Integridad

Las losas no deber�n presentar grietas, salvo las excepciones consideradas en el apartado 550.10.2.

550.8 LIMITACIONES DE LA EJECUCION

550.8.1 Generalidades

Se interrumpir� el hormigonado cuando llueva con una intensidad que pudiera, a juicio del Director de las Obras, provocar la deformaci�n del borde de las losas o la p�rdida de la textura superficial del hormig�n fresco.

La descarga del hormig�n transportado deber� realizarse antes de que haya transcurrido un per�odo m�ximo de cuarenta y cinco minutos (45 min), a partir de la introducci�n del cemento y de los �ridos en el mezclador. El Director de las Obras podr� aumentar este plazo si se utilizan retardadores de fraguado, o disminuirlo si las condiciones atmosf�ricas originan un r�pido endurecimiento del hormig�n.

No deber� transcurrir m�s de una hora (1 h) entre la fabricaci�n del hormig�n y su terminaci�n. El Director de las Obras podr� aumentar este plazo hasta un m�ximo de dos horas (2 h), si se emplean cementos cuyo principio de fraguado no tenga lugar antes de dos horas y media (2 h 30 min), si se adoptan precauciones para retrasar el fraguado del hormig�n o si las condiciones de humedad y temperatura son favorables. En ning�n caso se colocar�n en obra amasadas que acusen un principio de fraguado, o que presenten segregaci�n o desecaci�n.

Salvo que se instale una iluminaci�n suficiente, a juicio del Director de las Obras, el hormigonado del pavimento se detendr� con la antelaci�n suficiente para que el acabado se pueda concluir con luz natural.

Si se hormigona en dos (2) capas, se extender� la segunda lo m�s r�pidamente posible, antes de que comience el fraguado del hormig�n de la primera. En cualquier caso, entre la puesta en obra de ambas capas no deber� transcurrir m�s de una hora (1 h).

Si se interrumpe la puesta en obra por m�s de media hora (1/2 h) se cubrir� el frente de hormigonado de forma que se impida la evaporaci�n del agua. Si el plazo de interrupci�n fuera superior al m�ximo admitido entre la fabricaci�n y puesta en obra del hormig�n, se dispondr� una junta de hormigonado transversal, seg�n lo indicado en el apartado 550.5.9.

550.8.2 Limitaciones en tiempo caluroso

En tiempo caluroso se extremar�n las precauciones, de acuerdo con las indicaciones del Director de las Obras, a fin de evitar desecaciones superficiales y fisuraciones.

Apenas la temperatura ambiente rebase los veinticinco grados Celsius (25� C), se controlar� constantemente la temperatura del hormig�n, la cual no deber� rebasar en ning�n momento los treinta grados Celsius (30� C). El Director de las Obras podr� ordenar la adopci�n de precauciones suplementarias a fin de que el material que se fabrique no supere dicho l�mite.

550.8.3 Limitaciones en tiempo fr�o

La temperatura de la masa de hormig�n, durante su puesta en obra, no ser� inferior a cinco grados Celsius (5� C) y se prohibir� la puesta en obra del hormig�n sobre una superficie cuya temperatura sea inferior a cero grados Celsius (0� C).

En general, se suspender� la puesta en obra siempre que se prevea que, dentro de las cuarenta y ocho horas (48 h) siguientes, pueda descender la temperatura ambiente por debajo de los cero grados Celsius (0� C). En los casos que, por absoluta necesidad, se realice la puesta en obra en tiempo con previsi�n de heladas, se adoptar�n las medidas necesarias para garantizar que, durante el fraguado y primer endurecimiento del hormig�n, no se producir�n deterioros locales en los elementos correspondientes, ni mermas permanentes apreciables de las caracter�sticas resistentes del material.

Si, a juicio del Director de las Obras, hubiese riesgo de que la temperatura ambiente llegase a bajar de cero grados Celsius (0� C) durante las primeras veinticuatro horas (24 h) de endurecimiento del hormig�n, el Contratista deber� proponer precauciones complementarias, las cuales deber�n ser aprobadas por el Director de las Obras. Si se extendiese una l�mina de pl�stico de protecci�n sobre el pavimento, se mantendr� hasta el aserrado de las juntas.

El sellado de juntas en caliente se suspender�, salvo indicaci�n expresa del Director de las Obras, cuando la temperatura ambiente baje de cinco grados Celsius (5� C), o en caso de lluvia o viento fuerte.

550.8.4 Apertura a la circulaci�n

El paso de personas y de equipos, para el aserrado y la comprobaci�n de la regularidad superficial, podr� autorizarse cuando hubiera transcurrido el plazo necesario para que no se produzcan desperfectos superficiales, y se hubiera secado el producto film�geno de curado, si se emplea este m�todo.

El tr�fico de obra no podr� circular sobre el pavimento hasta que �ste no haya alcanzado una resistencia a flexotracci�n del ochenta por ciento (80%) de la exigida a veintiocho d�as (28 d). Todas las juntas que no hayan sido obturadas provisionalmente con un cord�n deber�n sellarse lo m�s r�pidamente posible.

La apertura a la circulaci�n no podr� realizarse antes de siete d�as (7 d) de la terminaci�n del pavimento.

550.9 CONTROL DE CALIDAD

550.9.1 Control de procedencia de los materiales

550.9.1.1 Control de procedencia del cemento

Se seguir�n las prescripciones del art�culo 202 de este Pliego.

550.9.1.2 Control de procedencia de los �ridos

Si con los �ridos se aportara certificado acreditativo del cumplimiento de las especificaciones obligatorias de este art�culo o documento acreditativo de la homologaci�n de la marca, sello o distintivo de calidad del �rido, seg�n lo indicado en el apartado 550.12, los criterios descritos a continuaci�n para realizar el control de procedencia de los �ridos no ser�n de aplicaci�n obligatoria, sin perjuicio de las facultades que correspondan al Director de las Obras.

En el supuesto de no cumplirse las condiciones indicadas en el apartado anterior, de cada procedencia del �rido, y para cualquier volumen de producci�n previsto, se tomar�n cuatro (4) muestras, seg�n la UNE-EN 932-1, y de cada fracci�n de ellas se determinar�:

El Director de las Obras podr� ordenar la repetici�n de estos ensayos sobre nuevas muestras, y la realizaci�n del siguiente ensayo adicional:

550.9.2 Control de calidad de los materiales

550.9.2.1 Control de calidad del cemento

De cada partida de cemento que llegue a la central de fabricaci�n se llevar� a cabo su recepci�n, seg�n los criterios contenidos en el art�culo 202 de este Pliego.

550.9.2.2 Control de calidad de los �ridos

Se examinar� la descarga al acopio o alimentaci�n de la central de fabricaci�n, desechando los �ridos que, a simple vista, presentasen restos de tierra vegetal, materia org�nica o tama�os superiores al m�ximo. Se acopiar�n aparte aqu�llos que presentasen alguna anomal�a de aspecto, tal como distinta coloraci�n, segregaci�n, lajas, plasticidad, etc. y se vigilar� la altura de los acopios y el estado de sus separadores y accesos.

Sobre cada fracci�n de �rido que se produzca o reciba, se realizar�n los siguientes ensayos:

550.9.3 Control de ejecuci�n

550.9.3.1 Fabricaci�n

Se tomar� diariamente al menos una (1) muestra de la mezcla de �ridos, y se determinar� su granulometr�a, seg�n la UNE-EN 933-1. Al menos una (1) vez cada quince d�as (15 d) se verificar� la precisi�n de las b�sculas de dosificaci�n, mediante un conjunto adecuado de pesas patr�n.

Se tomar�n muestras a la descarga del mezclador, y con ellas se efectuar�n los siguientes ensayos:

El n�mero de amasadas diferentes para el control de la resistencia de cada una de ellas en un mismo lote hormigonado, no deber� ser inferior a tres (3) en carreteras con categor�a de tr�fico pesado T00 a T2, ni inferior a dos (2) en las dem�s. Por cada amasada controlada se fabricar�n, al menos, dos (2) probetas.

550.9.3.2 Puesta en obra

Se medir�n la temperatura y humedad relativa del ambiente mediante un termohigr�grafo registrador, para tener en cuenta las limitaciones del apartado 550.8.

Al menos dos (2) veces al d�a, una por la ma�ana y otra por la tarde, as� como siempre que var�e el aspecto del hormig�n, se medir� su consistencia. Si el resultado obtenido rebasa los l�mites establecidos respecto de la f�rmula de trabajo, se rechazar� la amasada.

Se comprobar� frecuentemente el espesor extendido, mediante un punz�n graduado u otro procedimiento aprobado por el Director de las Obras, as� como la composici�n y forma de actuaci�n del equipo de puesta en obra, verificando la frecuencia y amplitud de los vibradores.

550.9.3.3 Control de recepci�n de la unidad terminada

Se considerar� como lote, que se aceptar� o rechazar� en bloque, al menor que resulte de aplicar los tres (3) criterios siguientes al pavimento de hormig�n:

No obstante lo anterior, en lo relativo a integridad del pavimento la unidad de aceptaci�n o rechazo ser� la losa individual, enmarcada entre juntas.

Al d�a siguiente de aqu�l en que se haya hormigonado, se determinar�, en emplazamientos aleatorios, la profundidad de la textura superficial por el m�todo del c�rculo de arena, seg�n la NLT-335, con la frecuencia fijada en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o la que, en su defecto, se�ale el Director de las Obras. El n�mero m�nimo de puntos a controlar por cada lote ser� de dos (2), que se ampliar�n a cinco (5) si la textura de alguno de los dos primeros es inferior a la prescrita. Despu�s de diez (10) lotes aceptados, el Director de las Obras podr� reducir la frecuencia de ensayo.

El espesor de las losas y la homogeneidad del hormig�n se comprobar�n mediante extracci�n de testigos cil�ndricos en emplazamientos aleatorios, con la frecuencia fijada en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o que, en su defecto, se�ale el Director de las Obras. El n�mero m�nimo de puntos a controlar por cada lote ser� de dos (2), que se ampliar�n a cinco (5) si el espesor de alguno de los dos primeros resultara ser inferior al prescrito o su aspecto indicara una compactaci�n inadecuada. Los agujeros producidos se rellenar�n con hormig�n de la misma calidad que el utilizado en el resto del pavimento, el cual ser� correctamente enrasado y compactado. El Director de las Obras determinar� si los testigos han de romperse a tracci�n indirecta en la forma indicada en el apartado 550.6, pudiendo servir como ensayos de informaci�n, seg�n el apartado 550.10.1.2.

Las probetas de hormig�n, conservadas en las condiciones previstas en la UNE 83301, se ensayar�n a flexotracci�n a veintiocho d�as (28 d), seg�n la UNE 83305. El Director de las Obras podr� ordenar la realizaci�n de ensayos complementarios a siete d�as (7 d).

En todos los semiperfiles se comprobar� que la superficie extendida presenta un aspecto uniforme, as� como la ausencia de defectos superficiales importantes tales como segregaciones, falta de textura superficial, etc.

Se controlar� la regularidad superficial del lote a partir de las veinticuatro horas (24 h) de su ejecuci�n mediante la determinaci�n del �ndice de regularidad internacional (IRI), seg�n la NLT-330, que deber� cumplir lo especificado en el apartado 550.7.3. La comprobaci�n de la regularidad superficial de toda la longitud de la obra tendr� lugar adem�s antes de la recepci�n definitiva de las obras.

550.10 CRITERIOS DE ACEPTACION O RECHAZO

550.10.1 Resistencia mec�nica

550.10.1.1 Ensayos de control

A partir de la resistencia caracter�stica estimada a flexotracci�n para cada lote por el procedimiento fijado en este art�culo, se aplicar�n los siguientes criterios:

La resistencia de cada amasada a una determinada edad, se determinar� como media de las resistencias de las probetas fabricadas con hormig�n de dicha amasada y ensayadas a dicha edad. A partir de la m�nima resistencia obtenida en cualquier amasada del lote, se podr� estimar la caracter�stica multiplicando aqu�lla por un coeficiente dado por la tabla 550.4.

TABLA 550.4 Coeficiente multiplicador en funci�n del n�mero de amasadas

N�MERO DE AMASADAS CONTROLADAS EN EL LOTE COEFICIENTE MULTIPLICADOR
2 0,88
3 0,91
4 0,93
5 0,95
6 0,96

 

550.10.1.2 Ensayos de informaci�n

Antes de transcurridos cincuenta y cuatro d�as (54 d) de su puesta en obra, se extraer�n del lote seis (6) testigos cil�ndricos, seg�n la UNE 83302, situados en emplazamientos aleatorios que disten entre s� un m�nimo de siete metros (7 m) en sentido longitudinal, y separados m�s de cincuenta cent�metros (50 cm) de cualquier junta o borde. Estos testigos se ensayar�n a tracci�n indirecta, seg�n la UNE 83306, a la edad de cincuenta y seis d�as (56 d), despu�s de haber sido conservados durante las cuarenta y ocho horas (48 h) anteriores al ensayo en las condiciones previstas en la UNE 83302.

El valor medio de los resultados de estos ensayos se comparar� con el valor medio de los resultados del tramo de prueba o, si lo autorizase el Director de las Obras, con los obtenidos en un lote aceptado cuya situaci�n e historial lo hicieran comparable con el lote sometido a ensayos de informaci�n:

Las sanciones referidas no podr�n ser inferiores a la aplicaci�n de una penalizaci�n al precio unitario del lote, cuya cuant�a sea igual al doble de la merma de resistencia, expresadas ambas en proporci�n.

550.10.2 Integridad

Los bordes de las losas y los labios de las juntas que presenten desconchados ser�n reparados con resina epoxi, seg�n las instrucciones del Director de las Obras.

Las losas no deber�n presentar grietas. El Director de las Obras podr� aceptar peque�as fisuras de retracci�n pl�stica, de corta longitud y que manifiestamente no afecten m�s que de forma limitada a la superficie de las losas, y podr� exigir su sellado.

Si una losa presenta una grieta �nica y no ramificada, sensiblemente paralela a una junta, el Director de las Obras podr� aceptar la losa si se realizasen las operaciones indicadas a continuaci�n:

Si la junta m�s pr�xima a la grieta no se hubiera abierto, se instalar�n en �sta pasadores o barras de uni�n, con disposici�n similar a los existentes en la junta. La grieta se sellar�, previa regularizaci�n y cajeo de sus labios.

Si la junta m�s pr�xima a la grieta se hubiera abierto, �sta se inyectar�, tan pronto como sea posible, con una resina epoxi aprobada por el Director de las Obras, que mantenga unidos sus labios y restablezca la continuidad de la losa.

En losas con otros tipos de grieta, como las de esquina, el Director de las Obras podr� aceptarlas u ordenar la demolici�n parcial de la zona afectada y posterior reconstrucci�n. En el primer caso, la grieta se inyectar� tan pronto como sea posible, con una resina epoxi aprobada por el Director de las Obras, que mantenga unidos sus labios y restablezca la continuidad de la losa. Ninguno de los elementos de la losa despu�s de su reconstrucci�n podr� tener una (1) de sus dimensiones inferior a treinta cent�metros (0,30 m). La reposici�n se anclar� mediante grapas al resto de la losa.

La recepci�n definitiva de una losa agrietada y no demolida no se efectuar� m�s que si, al final del per�odo de garant�a, las grietas no se han agravado ni han originado da�os a las losas vecinas. En caso contrario, el Director podr� ordenar la total demolici�n y posterior reconstrucci�n de las losas agrietadas.

550.10.3 Espesor

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares deber� fijar las penalizaciones a imponer por falta de espesor. Dichas penalizaciones no podr�n ser inferiores a las siguientes:

550.10.4 Rasante

Las diferencias de cota entre la superficie obtenida y la te�rica establecida en los Planos del Proyecto no exceder�n de las tolerancias especificadas, ni se aceptar�n zonas que retengan agua. El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares deber� fijar las penalizaciones a imponer en cada caso.

550.10.5 Regularidad superficial

En los tramos donde los resultados de la regularidad superficial excedan de los l�mites especificados en el apartado 550.7.3, se proceder� de la siguiente manera:

550.10.6 Textura superficial

La profundidad media de la textura superficial deber� estar comprendida entre los l�mites especificados, y ninguno de los resultados individuales podr� ser inferior a cuarenta cent�simas de mil�metro (0,40 mm).

Si la profundidad media de la textura excediese los l�mites especificados, el Contratista lo corregir�, a su cargo, mediante un fresado de peque�o espesor (inferior a un cent�metro), siempre que el espesor de la losa no sea inferior en un cent�metro al previsto en el proyecto.

550.11 MEDICION Y ABONO

Las mediciones se realizar�n sobre Planos, e incluir�n el tramo de prueba satisfactorio.

El pavimento de hormig�n completamente terminado, incluso la preparaci�n de la superficie de apoyo, se abonar� por metros c�bicos (m3), medidos sobre Planos. Se descontar�n las sanciones impuestas por resistencia insuficiente del hormig�n o por falta de espesor del pavimento. Salvo que el Cuadro de Precios y el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares prevean expl�citamente lo contrario, se considerar�n incluidos el abono de juntas, armaduras y todo tipo de aditivos.

No se abonar�n las reparaciones de juntas defectuosas, ni de losas que acusen irregularidades superiores a las tolerables o que presenten textura o aspecto defectuosos.

Para el abono de las juntas, aparte del abono del pavimento de hormig�n, ser� necesario que hubiera estado previsto en el Cuadro de Precios y en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares. Se considerar�n incluidos dentro del abono todos sus elementos (pasadores, barra de uni�n, sellado) y las operaciones necesarias para su ejecuci�n.

Para el abono de las armaduras, aparte del abono del pavimento de hormig�n, ser� necesario que se haya previsto en el Cuadro de Precios y el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares. En este supuesto, se medir�n y abonar�n de acuerdo con lo especificado en el art�culo 600 de este Pliego.

Para el abono de los aditivos aparte del abono del pavimento de hormig�n, ser� necesario que se haya previsto en el Cuadro de Precios y en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares y, adem�s, que su empleo haya sido autorizado por el Director de las Obras. En este caso, los aditivos se abonar�n por kilogramos (kg) realmente utilizados.

550.12 ESPECIFICACIONES TECNICAS Y DISTINTIVOS DE CALIDAD

El cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias requeridas a los productos contemplados en este art�culo, se podr� acreditar por medio del correspondiente certificado que, cuando dichas especificaciones est�n establecidas exclusivamente por referencia a normas, podr� estar constituido por un certificado de conformidad a dichas normas.

Si los referidos productos disponen de una marca, sello o distintivo de calidad que asegure el cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias de este art�culo, se reconocer� como tal cuando dicho distintivo est� homologado por la Direcci�n General de Carreteras del Ministerio de Fomento.

El certificado acreditativo del cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias de este art�culo podr� ser otorgado por las Administraciones P�blicas competentes en materia de carreteras, la Direcci�n General de Carreteras del Ministerio de Fomento (seg�n �mbito) o los Organismos espa�oles �p�blicos y privados� autorizados para realizar tareas de certificaci�n o ensayos en el �mbito de los materiales, sistemas y procesos industriales, conforme al Real Decreto 2200/95, de 28 de diciembre.

NORMAS REFERIDAS EN ESTE ARTICULO

A la pagina inicial del PG-3 A la pagina inicial de WWW.CARRETERAS:ORG