PLIEGO DE PRESCRIPCIONES TECNICAS GENERALES PARA OBRAS DE CARRETERAS Y PUENTES

 

(REDACCION VIGENTE DESDE LA ORDEN FOM/891/2004 (incluye CORRECCION DE ERRATAS) HASTA LA PUBLICACION DE LA ORDEN FOM/2523/2014)

551 HORMIG�N MAGRO VIBRADO

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551.1 DEFINICION

Se define como hormig�n magro vibrado la mezcla homog�nea de �ridos, cemento, agua y aditivos, empleada en capas de base bajo pavimento de hormig�n, que se pone en obra con una consistencia tal que requiere el empleo de vibradores internos para su compactaci�n.

La ejecuci�n del hormig�n magro vibrado incluye las siguientes operaciones:

551.2 MATERIALES

Lo dispuesto en este art�culo se entender� sin perjuicio de lo establecido en el Real Decreto 1630/1992 (modificado por el Real Decreto 1328/1995), por el que se dictan disposiciones para la libre circulaci�n de productos de construcci�n, en aplicaci�n de la Directiva 89/106/CEE, y en particular, en lo referente a los procedimientos especiales de reconocimiento se estar� a lo establecido en su art�culo 9.

Independientemente de lo anterior, se estar� adem�s en todo caso a lo dispuesto en la legislaci�n vigente en materia ambiental, de seguridad y salud y de almacenamiento y transporte de productos de construcci�n.

551.2.1 Cemento

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras deber� fijar el tipo y la clase resistente del cemento a emplear, la cual ser�, salvo justificaci�n en contrario, la 32,5N o la 42,5N. El cemento cumplir� las prescripciones del art�culo 202 de este Pliego y las adicionales que establezca el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares.

No se emplear�n cementos de aluminato de calcio, ni mezcla de cemento con adiciones que no hayan sido realizadas en f�brica.

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� el principio de fraguado, seg�n la UNE-EN 196-3, que, en todo caso, no podr� tener lugar antes de las dos horas (2 h).

551.2.2 Agua

El agua deber� cumplir las prescripciones del art�culo 280 de este Pliego.

551.2.3 �rido

Los �ridos no ser�n susceptibles de ning�n tipo de meteorizaci�n o de alteraci�n f�sica o qu�mica apreciable bajo las condiciones m�s desfavorables que, presumiblemente, puedan darse en el lugar de empleo. Tampoco podr�n dar origen, con el agua, a disoluciones que puedan causar da�os a estructuras u otras capas del firme, o contaminar el suelo o corrientes de agua.

En cumplimiento del Acuerdo de Consejo de Ministros de 1 de junio de 2001 por el que se aprueba el Plan Nacional de Residuos de Construcci�n y Demolici�n 2001-2006, se podr�n emplear estos materiales siempre y cuando hayan sido tratados adecuadamente para satisfacer las especificaciones t�cnicas recogidas en este art�culo.

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, deber� fijar los ensayos para determinar la inalterabilidad del material. Si se considera conveniente, para caracterizar los componentes de los �ridos que puedan ser lixiviados y que puedan significar un riesgo potencial para el medio ambiente o para los elementos de construcci�n situados en sus proximidades, se emplear� la NLT-326.

551.2.3.1 �rido grueso.

551.2.3.1.1 Definici�n de �rido grueso

Se define como �rido grueso a la parte del �rido total retenida en el tamiz 4 mm de la UNE-EN 933-2.

551.2.3.1.2 Caracter�sticas generales del �rido grueso

El tama�o m�ximo del �rido grueso no ser� superior a cuarenta mil�metros (40 mm). Se suministrar�, como m�nimo, en dos (2) fracciones granulom�tricas diferenciadas.

551.2.3.1.3 Calidad del �rido grueso (resistencia a la fragmentaci�n)

El coeficiente de Los �ngeles, seg�n la UNE-EN 1097-2, deber� ser inferior a treinta y cinco (35)

551.2.3.1.4 Forma del �rido grueso (�ndice de lajas)

El �ndice de lajas, seg�n la UNE-EN 933-3, deber� ser inferior a treinta y cinco (35).

551.2.3.2 �rido fino.

551.2.3.2.1 Definici�n de �rido fino

Se define como �rido fino a la parte del �rido total cernida por el tamiz 4 mm de la UNE-EN 933-2.

551.2.3.2.2 Caracter�sticas generales del �rido fino

El �rido fino ser� arena natural rodada. El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, podr� permitir que el �rido fino tenga una proporci�n determinada de arena de machaqueo.

551.2.3.2.3 Limpieza del �rido fino

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� el valor del equivalente de arena del �rido fino, seg�n la UNE-EN 933-8. Dicho valor no ser� inferior a setenta y cinco (75), ni a ochenta (80) en zonas sometidas a heladas.

551.2.3.2.4 Granulometr�a del �rido fino

La curva granulom�trica del �rido fino, seg�n la UNE-EN 933-1, estar� comprendida dentro de los l�mites que se se�alan en la tabla 551.1.

TABLA 551.1 - HUSO GRANULOM�TRICO DEL �RIDO FINO. CERNIDO ACUMULADO (% en masa)

ABERTURA DE LOS TAMICES UNE-EN 933-2 (mm)
4 2 1 0,500 0,250 0,125 0,063
81-100 58-85 39-68 21-46 7-22 1-8 0-6

 

Se podr� admitir un cernido acumulado de hasta un ocho por ciento (8%) por el tamiz 0,063 mm de la UNE-EN 933-2, si el contenido de part�culas arcillosas, seg�n la UNE 7133, fuera inferior a siete decigramos (0,7 g).

Adoptada una curva granulom�trica dentro de los l�mites indicados, se admitir� respecto de su m�dulo de finura, seg�n la UNE-EN 933-1, una variaci�n m�xima del cinco por ciento (5%). A estos efectos, se define el m�dulo de finura como la suma de las diferencias ponderales acumuladas, expresadas en tanto por uno, por cada uno de los siete (7) tamices especificados en la tabla 551.1.

551.2.4 Aditivos

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares fijar� los aditivos que puedan utilizarse para obtener la trabajabilidad adecuada y mejorar las caracter�sticas de la mezcla. El Director de las Obras establecer� la necesidad de utilizar aditivos y su modo de empleo, de acuerdo con las condiciones de ejecuci�n, las caracter�sticas de la obra y las condiciones clim�ticas. En cualquier circunstancia, los aditivos utilizados deber�n cumplir las condiciones establecidas en la UNE-EN 934-2.

nicamente se autorizar� el uso de aquellos aditivos cuyas caracter�sticas, y especialmente su comportamiento y los efectos sobre la mezcla al emplearlos en las proporciones previstas, vengan garantizadas por el fabricante, siendo obligatorio realizar ensayos previos para comprobar dicho comportamiento.

551.2.5 Productos film�genos de curado

Los productos film�genos de curado deber�n cumplir las prescripciones del art�culo 285 de este Pliego.

551.3 TIPO Y COMPOSICION DEL HORMIGON MAGRO VIBRADO

La resistencia media a compresi�n simple a veintiocho d�as (28 d) del hormig�n magro vibrado, referida a probetas cil�ndricas, de quince cent�metros (15 cm) de di�metro y treinta cent�metros (30 cm) de altura, fabricadas y conservadas seg�n la UNE 83301 y ensayadas seg�n la UNE 83304, deber� estar comprendida entre quince y veintid�s megapascales (15 a 22 MPa).

A efectos de este art�culo, la resistencia media a compresi�n simple a veintiocho d�as (28 d) se define como la media aritm�tica de los resultados obtenidos sobre tres (3) probetas de la misma amasada, definida de acuerdo a lo indicado en el apartado 551.9.3.

El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o, en su defecto, el Director de las Obras especificar� el ensayo para la determinaci�n de la consistencia del hormig�n, as� como los l�mites admisibles en sus resultados. Si se mide la consistencia seg�n la UNE 83313, el asiento deber� estar comprendido entre dos y seis cent�metros (2 y 6 cm).

La masa unitaria del total de part�culas cernidas por el tamiz 0,125 mm de la UNE-EN 933-2, incluyendo el cemento, no ser� inferior a doscientos cincuenta kilogramos por metro c�bico de hormig�n magro vibrado (250 kg/m3).

La dosificaci�n de cemento no ser� inferior a ciento cuarenta kilogramos por metro c�bico (140 kg/m3) de hormig�n fresco y la relaci�n ponderal de agua/cemento (a/c) no ser� superior a ciento quince cent�simas (1,15).

La proporci�n de aire ocluido en el hormig�n fresco vertido en obra, seg�n la UNE 83315, no ser� superior al cinco por ciento (5%), en volumen. En zonas sometidas a nevadas o heladas ser� obligatoria la utilizaci�n de un inclusor de aire. En este caso, la proporci�n de aire ocluido en el hormig�n fresco no ser� inferior al cuatro y medio por ciento (4,5%), en volumen.

551.4 EQUIPO NECESARIO PARA LA EJECUCION DE LAS OBRAS

Se estar�, en todo caso, a lo dispuesto en la legislaci�n vigente en materia ambiental, de seguridad y salud y de transporte en lo referente a los equipos empleados en la ejecuci�n de las obras.

551.4.1 Central de fabricaci�n

La capacidad m�nima de acopio de cemento corresponder� al consumo de una jornada y media (1,5) a rendimiento normal, salvo que la distancia al punto de aprovisionamiento fuera inferior a cien kil�metros (100 km), en cuyo caso el l�mite se podr� rebajar a una (1) jornada, previa autorizaci�n del Director de las Obras.

El hormig�n magro se fabricar� en centrales de mezcla discontinua, capaces de manejar, simult�neamente, el n�mero de fracciones del �rido que exija la f�rmula de trabajo adoptada. La producci�n horaria de la central de fabricaci�n deber� ser capaz de suministrar el hormig�n sin que la alimentaci�n del equipo de extensi�n se interrumpa a la velocidad de avance aprobada por el Director de las Obras, considerada como m�nimo de sesenta metros por hora (60 m/h).

En carreteras con categor�as de tr�fico pesado T00 a T1, la central de fabricaci�n estar� dotada de un higr�metro dosificador de agua y de un sistema de registro y, en su caso, con visualizaci�n de la potencia absorbida por los motores de accionamiento de los mezcladores, y de las pesadas en los �ridos, cemento, agua y eventuales aditivos.

Las tolvas para los �ridos deber�n tener paredes resistentes y estancas, bocas de anchura suficiente para que su alimentaci�n se efect�e correctamente, y estar�n provistas de dispositivos para evitar intercontaminaciones; su n�mero m�nimo ser� funci�n del n�mero de fracciones de �rido que exija la f�rmula de trabajo adoptada.

Para el cemento a granel se utilizar� una b�scula independiente de la utilizada para los �ridos. El mecanismo de carga estar� enclavado contra un eventual cierre antes de que la tolva de pesada estuviera adecuadamente cargada. El de descarga contra una eventual apertura antes de que la carga de cemento en la tolva de pesada hubiera finalizado, y de que la masa del cemento en ella difiriera en menos del uno por ciento (> 1%) de la especificada ; adem�s estar� dise�ado de forma que permita la regulaci�n de la salida del cemento sobre los �ridos.

La dosificaci�n de los �ridos se podr� efectuar por pesadas acumuladas en una (1) sola tolva o individualmente con una (1) tolva de pesada independiente para cada fracci�n.

En el primer caso, las descargas de las tolvas de alimentaci�n y la descarga de la tolva de pesada estar�n enclavadas entre s�, de forma que:

Si se utilizasen tolvas de pesada independientes para cada fracci�n, todas ellas deber�n poder ser descargadas simult�neamente. La descarga de cada tolva de pesada deber� estar enclavada contra una eventual apertura antes de que la masa de �rido en ella difiera en menos de un dos por ciento (> 2%) de la especificada.

El enclavamiento no permitir� que se descargue parte alguna de la dosificaci�n, hasta que todas las tolvas de los �ridos y la del cemento estuvieran correctamente cargadas, dentro de los l�mites especificados. Una vez comenzada la descarga, quedar�n enclavados los dispositivos de dosificaci�n, de tal forma que no se pueda comenzar una nueva dosificaci�n hasta que las tolvas de pesada est�n vac�as, sus compuertas de descarga cerradas y los indicadores de masa de las balanzas a cero, con una tolerancia del tres por mil (0,3%) de su capacidad total.

Los dosificadores ponderales deber�n estar aislados de vibraciones y de movimientos de otros equipos de la central, de forma que, cuando �sta funcione, sus lecturas, despu�s de paradas las agujas, no difieran de la masa designada en m�s del uno por ciento (> 1%) para el cemento, uno y medio por ciento (> 1,5%) para cada fracci�n del �rido o uno por ciento (> 1%) para el total de las fracciones si la masa de �stas se determinase conjuntamente. Su precisi�n no deber� ser inferior al cinco por mil (> 0,5%) para los �ridos, ni al tres por mil (> 0,3%) para el cemento. El agua a�adida se medir� en masa o en volumen, con una precisi�n no inferior al uno por ciento (> 1%) de la cantidad total requerida.

Una vez fijadas las proporciones de los componentes, la �nica operaci�n manual que se podr� efectuar para dosificar los �ridos y el cemento de una amasada ser� la de accionamiento de interruptores y conmutadores. Los mandos del dosificador deber�n estar en un compartimento f�cilmente accesible, pero que pueda ser cerrado con llave cuando as� se requiera.

Si se prev� la incorporaci�n de aditivos a la mezcla, la central deber� poder dosificarlos con precisi�n suficiente, a juicio del Director de las Obras. Los aditivos en polvo se dosificar�n en masa y los aditivos en forma de l�quido o de pasta en masa o en volumen, con una precisi�n no inferior al tres por ciento (> 3%) de la cantidad especificada de producto.

El temporizador del amasado y el de la descarga del mezclador deber�n estar enclavados de tal forma que, durante el funcionamiento del mezclador, no se pueda producir la descarga hasta que haya transcurrido el tiempo de amasado previsto.

551.4.2 Elementos de transporte

El transporte del hormig�n magro podr� realizarse en camiones hormigonera o en camiones de caja lisa y estanca. En este �ltimo caso, los camiones deber�n ir siempre provistos de una lona o cobertor adecuado para proteger al hormig�n magro durante su transporte, evitando la excesiva evaporaci�n del agua o la intrusi�n de elementos extra�os.

Deber�n disponerse los equipos necesarios para la limpieza de los elementos de transporte antes de recibir una nueva carga de hormig�n magro.

La producci�n horaria del equipo de transporte deber� ser capaz de suministrar el hormig�n magro sin que la alimentaci�n del equipo de extensi�n se interrumpa a la velocidad de avance aprobada por el Director de las Obras, considerada como m�nimo de sesenta metros por hora (60 m/h).

551.4.3 Equipos de puesta en obra del hormig�n magro

551.4.3.1 Pavimentadoras de encofrados deslizantes

La puesta en obra se realizar� mediante una pavimentadora de encofrados deslizantes, capaz de extender, vibrar y enrasar uniformemente el hormig�n fresco. El Director de las Obras podr� exigir un equipo para el reparto previo del hormig�n magro en toda la anchura de pavimentaci�n.

La pavimentadora deber� estar equipada con un sistema de gu�a por cable, debiendo actuar los servomecanismos correctores apenas las desviaciones de la pavimentadora rebasen tres mil�metros (3 mm) en alzado, o diez mil�metros (10 mm) en planta.

La pavimentadora estar� dotada de encofrados m�viles de dimensiones, forma y resistencia suficientes para sostener el hormig�n lateralmente durante el tiempo necesario para obtener la secci�n transversal prevista, sin asiento del borde de la losa. Tendr� los dispositivos adecuados acoplados para mantener limpios los caminos de rodadura del conjunto de los equipos de extensi�n y terminaci�n.

La pavimentadora deber� poder compactar adecuadamente el hormig�n fresco en toda la anchura del pavimento, mediante vibraci�n interna aplicada por elementos cuya separaci�n estar� comprendida entre cuarenta y sesenta cent�metros (40 a 60 cm), medidos entre sus centros. La separaci�n entre el centro del vibrador extremo y la cara interna del encofrado correspondiente no exceder� de quince cent�metros (15 cm). La frecuencia de cada vibrador no ser� inferior a ochenta hertzios (80 Hz), y su amplitud ser� suficiente para ser perceptible en la superficie del hormig�n fresco a una distancia de treinta cent�metros (30 cm).

Los elementos vibratorios no se deber�n apoyar, en ning�n caso, en la capa inferior, y dejar�n de funcionar en el instante en que se detenga la pavimentadora.

La longitud de la maestra enrasadora deber� ser suficiente para que no se aprecien ondulaciones en la superficie del hormig�n extendido.

551.4.3.2 Equipos manuales

En �reas peque�as o en reparaciones en las que se utilice el hormig�n magro con superplastificantes (reductores de agua de alta actividad), el Director de las Obras podr� autorizar su extensi�n y compactaci�n por medios manuales. En este caso, para enrasar el hormig�n magro se utilizar� una regla vibrante ligera.

Si el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares admitiera el fratasado manual, o si el Director de las Obras lo autorizara, en los lugares en que, por su forma o por su ubicaci�n, no sea posible el empleo de m�quinas, la superficie del hormig�n se alisar� y nivelar� con fratases de una longitud no inferior a cuatro metros (4 m) y una anchura no inferior a diez cent�metros (10 cm), rigidizados con costillas y dotados de un mango suficientemente largo para ser manejados desde zonas adyacentes a la de extensi�n.

551.4.4 Distribuidor del producto film�geno de curado

Los pulverizadores deber�n asegurar un reparto continuo y uniforme en toda la anchura de la losa y en sus costados descubiertos, e ir provistos de dispositivos que proporcionen una adecuada protecci�n del producto pulverizado contra el viento y de otro mec�nico en el tanque de almacenamiento del producto, que lo mantendr� en continua agitaci�n durante su aplicaci�n.

En zonas peque�as o inaccesibles a dispositivos mec�nicos, el Director de las Obras podr� autorizar el empleo de pulverizadores manuales.

551.5 EJECUCION DE LAS OBRAS

551.5.1 Estudio y obtenci�n de la f�rmula de trabajo

La producci�n del hormig�n magro no se podr� iniciar en tanto que el Director de las Obras no haya aprobado la correspondiente f�rmula de trabajo, estudiada en el laboratorio y verificada en la central de fabricaci�n y en el tramo de prueba, la cual deber� se�alar, como m�nimo:

Ser� preceptiva la realizaci�n de ensayos de resistencia a compresi�n simple, para cada f�rmula de trabajo, con objeto de comprobar que los materiales y medios disponibles en obra permiten obtener un hormig�n magro con las caracter�sticas exigidas. Los ensayos de resistencia se llevar�n a cabo sobre probetas procedentes de seis (6) amasadas diferentes, confeccionando dos (2) series de tres (3) probetas por amasada, seg�n la UNE 83301, admiti�ndose para ello el empleo de una mesa vibrante. Dichas probetas se conservar�n en las condiciones previstas en la citada norma, para ensayar a compresi�n simple, seg�n la UNE 83304, una (1) serie de cada una de las amasadas a siete d�as (7 d) y la otra a veintiocho d�as (28 d).

La resistencia de cada amasada a una cierta edad se determinar� como la media de la resistencia de las probetas confeccionadas con hormig�n de dicha amasada y ensayadas a dicha edad.

Si la resistencia media a siete d�as (7 d) resultara superior al ochenta por ciento (80%) de la especificada a veintiocho d�as (28 d), y no se hubieran obtenido resultados del contenido de aire ocluido y de la consistencia fuera de los l�mites establecidos, se podr� proceder a la realizaci�n de un tramo de prueba con ese hormig�n magro. En caso contrario, se deber� esperar a los veintiocho d�as (28 d) y se introducir�n los ajustes necesarios en la dosificaci�n, y se repetir�n los ensayos de resistencia.

Si la marcha de las obras lo aconsejase, el Director de las mismas podr� exigir la correcci�n de la f�rmula de trabajo, que se justificar� mediante los ensayos oportunos. En todo caso se estudiar� y aprobar� una nueva f�rmula siempre que var�e la procedencia de alguno de los componentes, o si, durante la producci�n, se rebasasen las tolerancias establecidas en este art�culo.

551.5.2 Preparaci�n de la superficie de asiento

Se comprobar�n la regularidad superficial y el estado de la superficie sobre la que vaya a extenderse el hormig�n magro vibrado. El Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, deber� indicar las medidas necesarias para obtener dicha regularidad superficial y, en su caso como subsanar las deficiencias.

Se prohibir� circular sobre la superficie preparada, salvo al personal y equipos que sean imprescindibles para la ejecuci�n de la capa. En este caso, se tomar�n todas las precauciones que exigiera el Director de las Obras, cuya autorizaci�n ser� preceptiva.

En �poca seca y calurosa, y siempre que sea previsible una p�rdida de humedad del hormig�n magro, el Director de las Obras podr� exigir que la superficie de apoyo se riegue ligeramente con agua, inmediatamente antes de la extensi�n, de forma que �sta quede h�meda, pero no encharcada, elimin�ndose las acumulaciones que hubieran podido formarse.

551.5.3 Fabricaci�n del hormig�n magro

551.5.3.1 Acopio de �ridos

Los �ridos se producir�n o suministrar�n en fracciones granulom�tricas diferenciadas, que se acopiar�n y manejar�n por separado hasta su introducci�n en las tolvas de �ridos. Cada fracci�n ser� suficientemente homog�nea y se deber� poder acopiar y manejar sin peligro de segregaci�n, observando las precauciones que se detallan a continuaci�n.

El n�mero de fracciones no podr� ser inferior a tres (3) para las categor�as de tr�fico pesado T00 a T2, incluidos arcenes. El Director de las Obras podr� exigir un mayor n�mero de fracciones, si lo estimara necesario para mantener la composici�n y caracter�sticas del hormig�n magro vibrado.

Cada fracci�n del �rido se acopiar� separada de las dem�s para evitar que se produzcan contaminaciones entre ellas. Si los acopios se fueran a disponer sobre el terreno natural, se drenar� la plataforma y no se utilizar�n los quince cent�metros (15 cm) inferiores de los mismos, a no ser que se pavimente la zona de acopio. Los acopios se construir�n por capas de espesor no superior a un metro y medio (1,5 m), y no por montones c�nicos. Las cargas del material se colocar�n adyacentes, tomando las medidas oportunas para evitar su segregaci�n.

Cuando se detecten anomal�as en el suministro de los �ridos, se acopiar�n por separado hasta confirmar su aceptabilidad ; esta misma medida se aplicar� cuando se autorice el cambio de procedencia de un �rido. No se emplear�n m�todos de transporte desde los acopios a las tolvas de la central que pudieran causar segregaci�n, degradaci�n o mezcla de fracciones de distintos tama�os.

El volumen m�nimo de acopios antes de iniciar la producci�n de la mezcla no deber� ser inferior al cincuenta por ciento (50%), en carreteras con categor�a de tr�fico pesado T00 a T2.

551.5.3.2 Suministro y acopio de cemento

El cemento se suministrar� y acopiar� de acuerdo con el art�culo 202 de este Pliego.

La masa m�nima de cemento acopiado en todo momento no deber� ser inferior a la necesaria para la fabricaci�n del hormig�n durante una jornada y media (1,5) con un rendimiento normal. El Director de las Obras podr� autorizar la reducci�n de este l�mite a una (1) jornada, si la distancia entre la central de hormigonado y la f�brica de cemento fuera inferior a cien kil�metros (100 km).

551.5.3.3 Acopio de aditivos

Los aditivos se proteger�n convenientemente de la intemperie y de toda contaminaci�n ; los sacos de productos en polvo se almacenar�n en un lugar ventilado y defendido, tanto de la intemperie como de la humedad del suelo y de las paredes. Los aditivos suministrados en forma l�quida y los pulverulentos diluidos en agua se almacenar�n en dep�sitos estancos y protegidos de las heladas, equipados de elementos agitadores para mantener permanentemente los s�lidos en suspensi�n.

551.5.3.4 Amasado del hormig�n magro

La carga de cada una de las tolvas de �ridos se realizar� de forma que el contenido est� siempre comprendido entre el cincuenta y el cien por ciento (50 a 100%) de su capacidad, sin rebosar. En las operaciones de carga se tomar�n las precauciones necesarias para evitar segregaciones o contaminaciones. La alimentaci�n del �rido fino, aun cuando �sta fuera de un (1) �nico tipo y granulometr�a, se efectuar� dividiendo la carga entre dos (2) tolvas.

El amasado se realizar� mediante dispositivos capaces de asegurar la completa homogeneizaci�n de todos los componentes. La cantidad de agua a�adida a la mezcla ser� la necesaria para alcanzar la relaci�n agua/cemento fijada por la f�rmula de trabajo ; para ello, se tendr� en cuenta el agua aportada por la humedad de los �ridos, especialmente del �rido fino.

Los aditivos en forma l�quida o en pasta se a�adir�n al agua de amasado, mientras que los aditivos en polvo se deber�n introducir en el mezclador, junto con el cemento o los �ridos.

A la descarga del mezclador todo el �rido deber� estar uniformemente distribuido en el hormig�n magro, y todas sus part�culas total y homog�neamente cubiertas de pasta de cemento. Los tiempos de mezcla y amasado necesarios para lograr una masa homog�nea y uniforme, sin segregaci�n, as� como la temperatura m�xima del hormig�n al salir del mezclador ser�n fijados durante la realizaci�n del tramo de prueba especificado en el apartado 551.6. Si se utilizase hielo para enfriar el hormig�n, la descarga no comenzar� hasta que se hubiera fundido en su totalidad, y se tendr� en cuenta para la relaci�n agua/cemento (a/c).

Antes de volver a cargar el mezclador, se vaciar� totalmente su contenido. Si hubiera estado parado m�s de treinta minutos (30 min), se limpiar� perfectamente antes de volver a verter materiales en �l. De la misma manera se proceder� antes de comenzar la fabricaci�n de hormig�n con un nuevo tipo de cemento.

551.5.4 Transporte del hormig�n magro

El transporte del hormig�n magro desde la central de fabricaci�n hasta su puesta en obra se realizar� tan r�pidamente como sea posible. No se mezclar�n masas frescas fabricadas con distintos tipos de cemento. El hormig�n magro transportado en veh�culo abierto se proteger� con cobertores contra la lluvia o la desecaci�n.

La m�xima ca�da libre vertical del hormig�n en cualquier punto de su recorrido no exceder� de un metro y medio (1,5 m) y, si la descarga se hiciera al suelo, se procurar� que se realice lo m�s cerca posible de su ubicaci�n definitiva, reduciendo al m�nimo posteriores manipulaciones.

551.5.5 Elementos de gu�a y acondicionamiento de los caminos de rodadura para pavimentadoras de encofrados deslizantes

La distancia entre piquetes que sostengan el cable de gu�a de las pavimentadoras de encofrados deslizantes no podr� ser superior a diez metros (10 m) ; dicha distancia se reducir� a cinco metros (5 m) en curvas de radio inferior a quinientos metros (500 m) y en acuerdos verticales de par�metro inferior a dos mil metros (2.000 m). Se tensar� el cable de forma que su flecha entre dos piquetes consecutivos no sea superior a un mil�metro (1 mm).

Donde se hormigone una franja junto a otra existente, se podr� usar �sta como gu�a de las m�quinas. En este caso, deber� haber alcanzado una edad m�nima de tres d�as (3 d) y se proteger� la superficie de la acci�n de las orugas interponiendo bandas de goma, chapas met�licas u otros materiales adecuados, a una distancia conveniente del borde. Si se observaran da�os estructurales o superficiales en los caminos de rodadura, se suspender� el hormigonado, reanud�ndolo cuando aqu�l hubiera adquirido la resistencia necesaria, o adoptando precauciones suficientes para que no se vuelvan a producir dichos da�os.

Los caminos de rodadura de las orugas estar�n suficientemente compactados para permitir su paso sin deformaciones, y se mantendr�n limpios. No deber�n presentar irregularidades superiores a quince mil�metros (15 mm).

551.5.6 Puesta en obra del hormig�n magro

Donde la calzada tuviera dos (2) o m�s carriles en el mismo sentido de circulaci�n, para las categor�as de tr�fico pesado T00 y T0 o cuando la obra tenga una superficie de pavimentaci�n superior a setenta mil metros cuadrados (70.000 m2), se hormigonar�n al menos dos (2) carriles al mismo tiempo con una �nica pavimentadora.

La puesta en obra del hormig�n se realizar� con pavimentadoras de encofrados deslizantes. La descarga y la extensi�n previa del hormig�n en toda la anchura de pavimentaci�n se realizar�n de modo suficientemente uniforme para no desequilibrar el avance de la maquina ; esta precauci�n se deber� extremar al hormigonar en rampa.

Se cuidar� que delante de la maestra enrasadora se mantenga en todo momento, y en toda la anchura de la pavimentaci�n, un volumen suficiente de hormig�n fresco en forma de cord�n de unos diez cent�metros (10 cm) como m�ximo de altura ; delante de los fratases de acabado se mantendr� un cord�n continuo de mortero fresco, de la menor altura posible.

Se dispondr�n pasarelas m�viles con objeto de facilitar la circulaci�n del personal y evitar da�os al hormig�n fresco, y los tajos de hormigonado deber�n tener todos sus accesos correctamente se�alizados y acondicionados para proteger la capa reci�n construida.

Donde el Director de las Obras autorizase la extensi�n y la compactaci�n del hormig�n por medios manuales, se mantendr� siempre un volumen suficiente de hormig�n delante de la regla vibrante, y se continuar� compactando hasta que se haya conseguido la forma prevista y la lechada fluya ligeramente a la superficie.

551.5.7 Ejecuci�n de juntas

En caso de que el Director de las Obras autorizase la ejecuci�n de una junta longitudinal de hormigonado, se prestar� la mayor atenci�n y cuidado a que el hormig�n magro que se coloque a lo largo de esta junta sea homog�neo y quede perfectamente compactado. La junta distar� al menos medio metro (0,5 m) de cualquier junta longitudinal prevista en el pavimento de hormig�n.

Las juntas transversales de hormigonado se dispondr�n al final de la jornada, o donde se hubiera producido, por cualquier causa, una interrupci�n en el hormigonado que hiciera temer un comienzo de fraguado, seg�n el apartado 551.8.1.

551.5.8 Terminaci�n

Se prohibir� el riego con agua o la extensi�n de mortero sobre la superficie del hormig�n fresco para facilitar su acabado. Donde fuera necesario aportar material para corregir una zona baja, se emplear� hormig�n a�n no extendido. En todo caso, antes de que comience a fraguar el hormig�n, se dar� a su superficie un acabado liso y homog�neo, seg�n determine el Director de las Obras.

551.5.9 Protecci�n y curado del hormig�n magro

551.5.9.1 Generalidades

Durante el primer per�odo de endurecimiento, se proteger� el hormig�n contra el lavado por lluvia, contra la desecaci�n r�pida, especialmente en condiciones de baja humedad relativa del aire, fuerte insolaci�n o viento, y contra enfriamientos bruscos o congelaci�n.

Si el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o en su defecto el Director de las Obras, lo exige, se colocar� sobre las m�quinas de puesta en obra un tren de tejadillos bajos de color claro, cerrados y m�viles, que cubran una longitud de capa igual, al menos, a cincuenta metros (50 m). Alternativamente, el Director de las Obras podr� autorizar la utilizaci�n de una l�mina de pl�stico o un producto de curado resistente a la lluvia.

Durante un per�odo que, salvo autorizaci�n expresa del Director de las Obras, no ser� inferior a tres d�as (3 d) a partir de la puesta en obra del hormig�n, estar� prohibido todo tipo de circulaci�n sobre la capa reci�n ejecutada, con excepci�n de la imprescindible para comprobar la regularidad superficial.

551.5.9.2 Curado con productos film�genos

El hormig�n magro se curar� con un producto film�geno durante el plazo que fije el Director de las Obras, salvo que �ste autorice el empleo de otro sistema. Deber�n someterse a curado todas las superficies expuestas de la losa, incluidos sus bordes, apenas queden libres.

Si para el curado se utilizasen productos film�genos, se aplicar�n apenas hubieran concluido las operaciones de acabado y no quedase agua libre en la superficie de la capa.

El producto de curado ser� aplicado, en toda la superficie de hormig�n, por medios mec�nicos que aseguren una pulverizaci�n del producto en un roc�o fino de forma continua y uniforme, con la dotaci�n aprobada por el Director de las Obras, que no podr� ser inferior a doscientos gramos por metro cuadrado (200 g/m2).

En condiciones ambientales adversas de baja humedad relativa, altas temperaturas, fuertes vientos o lluvia, el Director de las Obras podr� exigir que el producto de curado se aplique antes y con mayor dotaci�n.

551.5.9.3 Curado por humedad

Si la capa de hormig�n magro vibrado se curase por humedad, se cubrir� su superficie con arpilleras, esterillas u otros materiales an�logos de alto poder de retenci�n de humedad, que se mantendr�n saturados durante el per�odo de curado. Dichos materiales no deber�n estar impregnados ni contaminados por sustancias perjudiciales para el hormig�n.

Mientras que la superficie del hormig�n no se cubra con el pavimento, se mantendr� h�meda adoptando las precauciones necesarias para que en ninguna circunstancia se deteriore la superficie del hormig�n.

551.5.10 Protecci�n t�rmica

Durante el per�odo de curado, el hormig�n magro deber� protegerse contra la acci�n de la helada o de un enfriamiento r�pido. En el caso de que se tema una posible helada, se proteger� con una membrana de pl�stico lastrada contra el viento y aprobada por el Director de las Obras, hasta el d�a siguiente a su puesta en obra.

Si fuera probable el enfriamiento brusco de un hormig�n sometido a elevadas temperaturas diurnas, como en caso de lluvia despu�s de un soleamiento intenso o de un descenso de la temperatura ambiente en m�s de quince grados Celsius (15 �C) entre el d�a y la noche, se deber� proteger la capa en la forma indicada en el p�rrafo anterior.

551.6 TRAMO DE PRUEBA

Adoptada una f�rmula de trabajo, seg�n el apartado 551.5.1, se proceder� a la realizaci�n de un tramo de prueba con el mismo equipo, velocidad de hormigonado y espesor que se vayan a utilizar en la obra.

La longitud del tramo de prueba definida en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares deber� ser, como m�nimo, de cien metros (100 m).  El Director de las Obras determinar� si fuera aceptable su realizaci�n como parte integrante de la obra de construcci�n.

En el tramo de prueba se comprobar� que:

Si la ejecuci�n no fuese satisfactoria, se proceder� a la realizaci�n de otro tramo de prueba, introduciendo las oportunas variaciones en los equipos o m�todos de puesta en obra. No se podr� proceder a la construcci�n de la capa en tanto que un tramo de prueba no haya sido aprobado por el Director de las Obras.

El curado del tramo de prueba se prolongar� durante el per�odo prescrito en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, y, a los veintis�is d�as (26 d) de su puesta en obra, se extraer�n de �l seis (6) testigos cil�ndricos, seg�n la UNE 83302 ; situados en emplazamientos aleatorios que disten entre s� un m�nimo de siete metros (7 m) en sentido longitudinal, y separados m�s de cincuenta cent�metros (50 cm) de cualquier junta o borde. Estos testigos se ensayar�n a compresi�n simple, seg�n la UNE 83304, a veintiocho d�as (28 d) de edad, despu�s de haber sido conservados durante las cuarenta y ocho horas (48 h) anteriores al ensayo en las condiciones previstas en la UNE 83302. El valor medio de los resultados de estos ensayos servir� de base para su comparaci�n con los resultados de los ensayos de control, a los que se refiere el apartado 551.10.1.1.

551.7 ESPECIFICACIONES DE LA UNIDAD TERMINADA

551.7.1 Resistencia

La resistencia a compresi�n simple a veintiocho d�as (28 d) cumplir� lo indicado en el apartado 551.3 de este art�culo.

551.7.2 Alineaci�n, rasante, espesor y anchura

Las desviaciones en planta, respecto a la alineaci�n te�rica, no deber�n ser superiores a cuatro cent�metros (4 cm) con longitudes de referencia de tres metros (3 m) y la superficie de la capa deber� tener las pendientes indicadas en los Planos.

La rasante de la superficie acabada no deber� quedar por debajo de la te�rica, en m�s de diez mil�metros (10 mm), ni rebasar a �sta en ning�n punto ; el espesor de la capa no podr� ser inferior, en ning�n punto, al previsto en los Planos de secciones tipo. En todos los perfiles se comprobar� la anchura extendida, que en ning�n caso podr� ser inferior a la te�rica deducida de la secci�n tipo de los Planos.

551.7.3 Regularidad superficial

El �ndice de Regularidad Internacional (IRI), seg�n la NLT-330, no superar� los valores indicados en la tabla 551.2.

TABLA 551.2 - �NDICE DE REGULARIDAD INTERNACIONAL (IRI)

PORCENTAJE DE HECTOMETROS IRI (dm/hm)
50 < 2,0
80 < 2,5
100 < 3,0

 

551.8 LIMITACIONES DE LA EJECUCION

551.8.1 Generalidades

Se interrumpir� el hormigonado cuando llueva con una intensidad que pudiera, a juicio del Director de las Obras, da�ar al hormig�n magro fresco.

La descarga del hormig�n, transportado en camiones sin elementos de agitaci�n, deber� realizarse antes de que haya transcurrido un per�odo m�ximo de cuarenta y cinco minutos (45 min), a partir de la introducci�n del cemento y de los �ridos en el mezclador. El Director de las Obras podr� aumentar este plazo si se utilizan retardadores de fraguado, o disminuirlo si las condiciones atmosf�ricas originan un r�pido endurecimiento del hormig�n.

No deber� transcurrir m�s de una hora (1 h) entre la fabricaci�n del hormig�n y su terminaci�n. El Director de las Obras podr� aumentar este plazo hasta un m�ximo de dos horas (2 h), si se emplean cementos cuyo principio de fraguado no tenga lugar antes de dos horas y media (2 h 30 min), si se adoptan precauciones para retrasar el fraguado del hormig�n o si las condiciones de humedad y temperatura son favorables. En ning�n caso se colocar�n en obra amasadas que acusen un principio de fraguado, o que presenten segregaci�n o desecaci�n.

Salvo que se instale una iluminaci�n suficiente, a juicio del Director de las Obras, el hormigonado de la capa se detendr� con la antelaci�n suficiente para que el acabado se pueda concluir con luz natural.

Si se interrumpe la puesta en obra por m�s de media hora (1/2 h), se cubrir� el frente de hormigonado de forma que se impida la evaporaci�n del agua. Si el plazo de interrupci�n fuera superior al m�ximo admitido entre la fabricaci�n y la puesta en obra del hormig�n, se dispondr� una junta de hormigonado transversal, de acuerdo con lo establecido en el apartado 551.5.7.

551.8.2 Limitaciones en tiempo caluroso

En tiempo caluroso se extremar�n las precauciones, de acuerdo con las indicaciones del Director de las Obras, a fin de evitar desecaciones superficiales y fisuraciones.

Apenas la temperatura ambiente rebase los treinta grados Celsius (30 �C), se controlar� constantemente la temperatura del hormig�n, la cual no deber� rebasar en ning�n momento los treinta y cinco grados Celsius (35 �C). El Director de las Obras podr� ordenar la adopci�n de precauciones suplementarias a fin de que el material que se fabrique no supere dicho l�mite.

551.8.3 Limitaciones en tiempo fr�o

La temperatura de la masa de hormig�n magro, durante su puesta en obra, no ser� inferior a cinco grados Celsius (5 �C) y se prohibir� la puesta en obra del hormig�n magro sobre una superficie cuya temperatura sea inferior a cero grados Celsius (0 �C).

En general, se suspender� la puesta en obra siempre que se prevea que, dentro de las cuarenta y ocho horas (48 h) siguientes, pueda descender la temperatura ambiente por debajo de los cero grados Celsius (0 �C). En los casos que, por absoluta necesidad, se realice la puesta en obra en tiempo con previsi�n de heladas, se adoptar�n las medidas necesarias para garantizar que, durante el fraguado y primer endurecimiento del hormig�n magro, no se producir�n deterioros locales en los elementos correspondientes, ni mermas permanentes apreciables de las caracter�sticas resistentes del material.

Si, a juicio del Director de las Obras, hubiese riesgo de que la temperatura ambiente llegase a bajar de cero grados Celsius (0 �C) durante las primeras veinticuatro horas (24 h) de endurecimiento del hormig�n, el Contratista deber� proponer precauciones complementarias, las cuales deber�n ser aprobadas por el Director de las Obras.

551.8.4 Apertura a la circulaci�n

El paso de personas y de equipos para la comprobaci�n de la regularidad superficial podr� autorizarse cuando hubiera transcurrido el plazo necesario para que no se produzcan desperfectos superficiales, y se hubiera secado el producto film�geno de curado, si se emplea este m�todo.

El tr�fico de obra no podr� circular antes de siete d�as (7 d) desde la ejecuci�n de la capa. El Director de las Obras podr� autorizar una reducci�n de este plazo, siempre que el hormig�n magro vibrado hubiera alcanzado una resistencia a compresi�n de, al menos, el ochenta por ciento (80%) de la exigida a veintiocho d�as (28 d).

551.9 CONTROL DE CALIDAD

551.9.1 Control de procedencia de los materiales.

551.9.1.1 Control de procedencia del cemento

Se seguir�n las prescripciones del art�culo 202 de este Pliego.

551.9.1.2 Control de procedencia de los �ridos

Si con los �ridos se aportara certificado acreditativo del cumplimiento de las especificaciones obligatorias de este art�culo o documento acreditativo de la homologaci�n de la marca, sello o distintivo de calidad del �rido, seg�n lo indicado en el apartado 551.12, los criterios descritos a continuaci�n para realizar el control de procedencia de los �ridos no ser�n de aplicaci�n obligatoria, sin perjuicio de las facultades que correspondan al Director de las Obras.

En el supuesto de no cumplirse las condiciones indicadas en el apartado anterior, de cada procedencia del �rido, y para cualquier volumen de producci�n previsto, se tomar�n cuatro (4) muestras, seg�n la UNE-EN 932-1, y de cada fracci�n de ellas se determinar�:

El Director de las Obras podr� ordenar la repetici�n de estos ensayos sobre nuevas muestras y la realizaci�n del siguiente ensayo adicional:

551.9.2 Control de calidad de los materiales.

551.9.2.1 Control de calidad del cemento

De cada partida de cemento que llegue a la central de fabricaci�n se llevar� a cabo su recepci�n, seg�n los criterios contenidos en el art�culo 202 de este Pliego.

551.9.2.2 Control de calidad de los �ridos

Se examinar� la descarga al acopio o alimentaci�n de la central de fabricaci�n, desechando los �ridos que, a simple vista, presentasen restos de tierra vegetal, materia org�nica o tama�os superiores a cuarenta mil�metros (40 mm). Se acopiar�n aparte aqu�llos que presentasen alguna anomal�a de aspecto, tal como distinta coloraci�n, segregaci�n, lajas, plasticidad, etc. y se vigilar� la altura de los acopios y el estado de sus separadores y accesos.

Sobre cada fracci�n de �rido que se produzca o reciba, se realizar�n los siguientes ensayos:

551.9.3 Control de ejecuci�n.

551.9.3.1 Fabricaci�n

Se tomar� diariamente al menos una (1) muestra de la mezcla de �ridos, y se determinar� su granulometr�a, seg�n la UNE-EN 933-1. Al menos una (1) vez cada quince d�as (15 d) se verificar� la precisi�n de las b�sculas de dosificaci�n, mediante un conjunto adecuado de pesas patr�n.

Se tomar�n muestras a la descarga del mezclador, y con ellas se efectuar�n los siguientes ensayos:

El n�mero de amasadas diferentes para el control de la resistencia de cada una de ellas en un mismo lote hormigonado, no deber� ser inferior a tres (3) en carreteras con categor�a de tr�fico pesado T00 a T2, ni a dos (2) en las dem�s. Por cada amasada controlada se fabricar�n, al menos, tres (3) probetas.

Se considerar� que la amasada est� formada por el producto resultante de tres (3) descargas seguidas de la mezcladora.

551.9.3.2 Puesta en obra

Se medir�n la temperatura y la humedad relativa del ambiente mediante un termohigr�grafo registrador, para tener en cuenta las limitaciones del apartado 551.8.

Al menos dos (2) veces al d�a, una por la ma�ana y otra por la tarde, as� como siempre que var�e el aspecto del hormig�n, se medir� su consistencia. Si el resultado obtenido rebasa los l�mites establecidos respecto de la f�rmula de trabajo, se rechazar� la amasada.

Se comprobar� frecuentemente el espesor extendido, mediante un punz�n graduado u otro procedimiento aprobado por el Director de las Obras, as� como la forma de actuaci�n del equipo de puesta en obra, verificando la frecuencia y amplitud de los vibradores.

551.9.3.3 Control de recepci�n de la unidad terminada

Se considerar� como lote, que se aceptar� o rechazar� en bloque, al menor que resulte de aplicar los tres (3) criterios siguientes a la capa de hormig�n magro vibrado:

El espesor de la capa y la homogeneidad del hormig�n se comprobar�n mediante extracci�n de testigos cil�ndricos en emplazamientos aleatorios, con la frecuencia fijada en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares, o que, en su defecto, se�ale el Director de las Obras. El n�mero m�nimo de puntos a controlar por cada lote ser� de dos (2), que se ampliar�n a cinco (5) si el espesor de alguno de los dos primeros resultara ser inferior al prescrito o su aspecto indicara una compactaci�n inadecuada. Los agujeros producidos se rellenar�n con hormig�n de la misma calidad que el utilizado en el resto de la capa, el cual ser� correctamente enrasado y compactado. El Director de las Obras determinar� si los testigos han de romperse a compresi�n simple en la forma indicada en el apartado 551.6, pudiendo servir como ensayos de informaci�n, seg�n el apartado 551.10.1.2.

Las probetas de hormig�n magro vibrado, conservadas en las condiciones previstas en la UNE 83301, se ensayar�n a compresi�n simple a veintiocho d�as (28 d), seg�n la UNE 83304. El Director de las Obras podr� ordenar la realizaci�n de ensayos complementarios a siete d�as (7 d).

En todos los semiperfiles se comprobar� que la superficie extendida presenta un aspecto uniforme, as� como la ausencia de defectos superficiales importantes, tales como segregaciones, modificaci�n de la terminaci�n, etc.

Se controlar� la regularidad superficial del lote a partir de las veinticuatro horas (24 h) de su ejecuci�n y siempre antes de la extensi�n de la siguiente capa mediante la determinaci�n del �ndice de regularidad internacional (IRI), seg�n la NLT-330, que deber� cumplir lo especificado en el apartado 551.7.3.

551.10 CRITERIOS DE ACEPTACION O RECHAZO

551.10.1 Resistencia mec�nica.

551.10.1.1 Ensayos de control

La resistencia media de un lote a una determinada edad se determinar� como media de las resistencias de las probetas fabricadas de acuerdo con lo indicado en el apartado 551.9.3.1.

A partir de la resistencia media a compresi�n simple a veintiocho d�as (28 d) para cada lote se aplicar�n los siguientes criterios:

551.10.1.2 Ensayos de informaci�n

Antes de transcurridos veintis�is d�as (26 d) de su puesta en obra, se extraer�n del lote seis (6) testigos cil�ndricos, seg�n la UNE 83302, situados en emplazamientos aleatorios que disten entre s� un m�nimo de siete metros (7 m) en sentido longitudinal, y separados m�s de cincuenta cent�metros (50 cm) de cualquier junta o borde. Estos testigos se ensayar�n a compresi�n simple, seg�n la UNE 83304, a la edad de veintiocho d�as (28 d), despu�s de haber sido conservados durante las cuarenta y ocho horas (48 h) anteriores al ensayo en las condiciones previstas en la UNE 83302.

El valor medio de los resultados de estos ensayos se comparar� con el valor medio de los resultados del tramo de prueba o, si lo autorizase el Director de las Obras, con los obtenidos en un lote aceptado cuya situaci�n e historial lo hicieran comparable con el lote sometido a ensayos de informaci�n:

Las sanciones referidas no podr�n ser inferiores a la aplicaci�n de una penalizaci�n al precio unitario del lote, cuya cuant�a sea igual al doble de la merma de resistencia, expresadas ambas en proporci�n.

551.10.2 Espesor

El espesor medio obtenido no deber� ser inferior al especificado en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares o en los Planos de secciones tipo del Proyecto. No m�s de dos (2) individuos de la muestra ensayada podr�n presentar resultados individuales que bajen del especificado en m�s de un cinco por ciento (5%).

Si el espesor medio obtenido fuera inferior al ochenta y cinco por ciento (85%) del especificado, se levantar� la capa correspondiente al lote controlado y se repondr�, por cuenta del Contratista. Si el espesor medio obtenido fuera superior al ochenta y cinco por ciento (85%) del especificado, se compensar� la diferencia con un espesor adicional equivalente de la capa superior aplicado en toda la anchura de la secci�n tipo, por cuenta del Contratista.

551.10.3 Rasante

Las diferencias de cota entre la superficie obtenida y la te�rica establecida en los Planos del Proyecto no exceder�n de las tolerancias especificadas, ni existir�n zonas que retengan agua. Cuando la tolerancia sea rebasada por defecto y no existan problemas de encharcamiento, el Director de las Obras podr� aceptar la superficie siempre que la capa superior a ella compense la merma con el espesor adicional necesario sin incremento de coste para la Administraci�n. Cuando la tolerancia sea rebasada por exceso, se corregir� el exceso mediante fresado por cuenta del Contratista siempre que no suponga una reducci�n del espesor de la capa por debajo del valor especificado en los Planos y que la superficie disponga de un acabado semejante al conjunto de la obra.

551.10.4 Regularidad superficial

En los tramos donde los resultados de la regularidad superficial excedan de los l�mites especificados en el apartado 551.7.3, se proceder� de la siguiente manera:

551.11 MEDICION Y ABONO

Las mediciones se realizar�n sobre Planos, e incluir�n el tramo de prueba satisfactorio.

La capa de hormig�n magro vibrado completamente terminado, incluso la preparaci�n de la superficie de apoyo, se abonar� por metros c�bicos (m3), medidos sobre Planos. Se descontar�n las sanciones impuestas por resistencia insuficiente del hormig�n o por falta de espesor de la capa. Salvo que el Cuadro de Precios y el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares prevean expl�citamente lo contrario, se considerar�n incluidos el abono de todo tipo de aditivos.

Para el abono de los aditivos aparte del abono de la capa de hormig�n, ser� necesario que se haya previsto en el Cuadro de Precios y en el Pliego de Prescripciones T�cnicas Particulares y, adem�s, que su empleo haya sido autorizado por el Director de las Obras. En este caso, los aditivos se abonar�n por kilogramos (kg) realmente utilizados.

551.12 ESPECIFICACIONES TECNICAS Y DISTINTIVOS DE CALIDAD

El cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias requeridas a los productos contemplados en este art�culo, se podr� acreditar por medio del correspondiente certificado que, cuando dichas especificaciones est�n establecidas exclusivamente por referencia a normas, podr� estar constituido por un certificado de conformidad a dichas normas.

Si los referidos productos disponen de una marca, sello o distintivo de calidad que asegure el cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias de este art�culo, se reconocer� como tal cuando dicho distintivo est� homologado por la Direcci�n General de Carreteras del Ministerio de Fomento.

El certificado acreditativo del cumplimiento de las especificaciones t�cnicas obligatorias de este art�culo podr� ser otorgado por las Administraciones P�blicas competentes en materia de carreteras, la Direcci�n General de Carreteras del Ministerio de Fomento (seg�n �mbito) o los Organismos espa�oles -p�blicos y privados- autorizados para realizar tareas de certificaci�n o ensayos en el �mbito de los materiales, sistemas y procesos industriales, conforme al Real Decreto 2200/1995, de 28 de diciembre.

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